miércoles, 25 de abril de 2012

Flash Informativo! :D

Hi Girls! Quiero dar las gracias a todas las que han leido... y pues para avisar que ya viene lo mejor de I belong to yo! muchas piensan que es una fic muy tierna y que Bill es de lo mejor... pero no saben lo torcida que se podrá la mente de Madison! Bueno, en Fin! no tengo mucho que contar, no ando con mucho tiempo y pues ando en temporada de exámenes... Por otro lado, Tengo un nuevo perro... bueno es de mi primo, pero vino a vivir a mi casa. Su nombre es Tinnes y es una mezcla rara de un pastor ingles gigante con French! ajá, el chiste es que mi perrita es pequeña y Tinnes es hasta tres veces mas grande que ella, asi que son como el agua y el aceite, aparte mi perrita tiene ya casi 5 años y Tinnes solamente 7 meses. Toula se porta como una diva, no lo quiere cerca de ella asi se nos ha complicado un poco! Bueno mañana tendrán capitulo Ok!?? Besos! :)

martes, 17 de abril de 2012

Capítulo 29 y 3O. Fan Party & La Primera Cita




El lugar era un caos, gente por doquier, fotógrafos, y el grito de cientos de chicas se podía escuchar desde una esquina antes de llegar al lugar de la reunión, Bill me tomaba de la mano, íbamos en la parte trasera de la camioneta.
-No quiero bajar. –Dijo con una sonrisa pesimista bastante forzada, Jane lo fulminó con la mirada.
-¿No estarás hablando enserio? –Bill se quedó serio por un momento y después sonrió.
-Obvio que no estoy hablando en serio Jane… -La tranquilizó. –Quiero quedarme un poco más de tiempo con Madison. –Ella puso los ojos en blanco, demostrando que no le había gustado en lo más mínimo la bromita. Yo me sonrojé al instante. Tom dejó bufó burlonamente.
-Tranquilo hermano, solo será un momento. –Lo animó. Nuestras manos estaban aferradas, el no quería soltarme, me miró y dijo flojito.
-Te veo ahí adentro. –Me beso tiernamente la mejilla y por ultimo apretó con más intensidad nuestras manos. Bill era realmente lindo… seguramente hubiera flotado después de ese beso tierno. Al abrirse la puerta los gritos se fueron a otro extremo. Y me dirigió una última mirada.
-Yo la cuidaré Bill. –Respondió Jane. –Ahora ve a hacer lo tuyo. –Las puertas se cerraron y nos alejamos para ir a la parte trasera del lugar, por una puerta bastante escondidita. Nos proporcionaron unos pases para ponernos en el cuello, Jane me pidió un poco de ayuda y comenzó a recibir órdenes por parte del equipo de seguridad. Esa mujer hacia de todo realmente era como una máquina, quien diría que una niña que parece supermodelo podía lidiar con un grupo de gorilas… ser asistente era desgastante. Se puso a mi lado…
-Se tomarán algunas fotos con Fans y después le firmaran. –Me dijo muy metida en su papel. –Ahora nosotras ya podemos subir a divertirnos. Me tomó del brazo y subimos a un segundo piso, teníamos la mejor vista del lugar. –Esta es nuestra mesa y la de los chicos, yo buscaré algo para beber ¿Quieres algo? –Yo no había dicho palabra alguna… de solo ver cómo estaban las cosas me tenía algo nerviosa.
-Una coca-cola por favor. –Ella me miró con una mueca, rápidamente se levantó por mi bebida. Pude ver como un grupo de niñas me miraban fijamente, desvié la mirada apenada… no tenía la menor idea de lo que estaba haciendo ahí, yo había dicho que no quería venir a esa fiesta, pero ¡Vamos! Bill me lo había pedido… él era como un caballerito de esos antiguos y había logrado convencerme.
-Aquí tienes… -Dijo Jane con movimientos algo lentos, para no derramar un poco de las bebidas, sonreí para agradecerle. Ella tomaba con su otra mano un Martini de un color extraño. –Me alegra que vinieras… ¿Te imaginas a mi en este lugar tratando con pura testosterona? –Observé el lugar y solamente veía niñas emocionadas gritando y tomando fotos…
-Jane…Eso no es testosterona. –Le dio un leve trago a su copa y me miró…
-Madison, tratar con un equipo de chimpancés, es un logro para mi. –Dijo orgullosa. Ella miró su reloj fugazmente. –Tengo exactamente treinta y dos minutos para relajarme antes del segundo round, que es cuando los chicos lleguen. –Exhaló. –Anímate a tomarte una de estas conmigo. –Me hizo ojitos. Yo a veces tomaba, pero no estaba tan acostumbrada al alcohol, siempre tomaba vino de mesa, cuando mi mama hacía alguna comida que lo ameritaba y solamente dos veces en mi vida me había puesto una borrachera, así que el alcohol no era mi máximo.
-Solamente una y ya. –Ella emocionó y se levantó rápidamente por mi trago, haría que durara medía hora. No pusimos a platicar de cosas sin importancia, y de mujeres, como de zapatos y maquillaje, realmente Jane me agradaba desde el primer momento que la vi. Tengo que aceptar que me acerqué a ella porque creí que le interesaba a Bill, si lo sé… solamente lo hice por eso… pero al final era una buena chica.

En las pantallas del lugar veíamos todo lo que los chicos hacían… Bill delante de sus fans era otro a veces fingía un poco la sonrisa, comprendo que es normal, que una persona que solamente veras por pocos segundos, sepa tanto de ti y que te adore sin conocerte, pero Bill siempre ha estado agradecidos con ellas y demostrarles el cariño que les tiene era lo mínimo que podía dar a cambio. En un momento Jane se levanto para acomodar la mesa de los chicos que seguramente ya venían en camino. Mi corazón comenzó a latir desbocado, había sentido que había pasado mucho tiempo cuando solamente nos separamos por un poco más de media hora, pude hacer que mi copa me rindiera todo ese tiempo. Me acomodé el cabello y coloque mi barbilla en la palma de mi mano, tratando de aclimatarme con el ambiente del lugar… la temperatura estaba comenzando a subir.
La intensidad de los gritos aumento y pude ver como se asomaban a la pequeña salita donde me encontraba. Bill rápidamente me buscó con la mirada y me sonrió. Me levanté con mucho cuidado para no caerme y camine hacia su lado… no hicimos contacto físico, el se llevó sus manos a la cintura, sonriéndome como solamente él sabía hacerlo. No era el lugar apropiado para tener alguna muestra afectiva, no quería salir hecha pedacitos de ahí por alguna fan histérica. Tomó una copa con algo espumoso y se acercó para hablarme la música estaba algo fuerte.
-Tengo ganas de besarte. –Dijo descarado y con un gesto serio. Le dio un trago a su copa y pude sentir como se me subía el calor a las mejillas.
-Dudo que sea un buen lugar para hacerlo… -Dirigí una mirada, al grupo de féminas con gargantas desgarradas. Se alejó de mí sin decir nada y me dejó sola con Jane, platicó con los chicos y se dejaron fotografiar un poco mientras hacían de las suyas, continuamente me dirigía miradas lindas… yo comprendía que en ese momento el estaba “trabajando”, hasta que pude ver como se despedía de todos. Continué mi platica con Jane que se la estaba pasando espectacular y platicando con un chico bastante apuesto.
-¿Nos vamos? –Me dijo tomándome de la cintura y en el oído, giré bruscamente mirando a ver si alguien nos había visto pero no… afortunadamente no.
-Si… -Dije con un tono de voz tímido.
Me levante de mi lugar dejando mi copa en la primera mesa que vi. Me despedí de Jane que hablaba animadamente con los chicos y su nueva conquista. Bill bajó primero y yo a unos metros atrás de él… la camioneta nos esperaba… al subirme el tiró de mi y atrajo sus labios con los míos haciéndome sentir miles de mariposas en el estomago…
-¿Estas lista para nuestra verdadera cita?... –Sonreí y simplemente asentí, nada más me restaba esperar a lo que me tenía destinada la noche.

...

Nos dirigimos a la puerta del restaurante, el mantuvo la puerta abierta dándome el paso, recordé fugazmente el día en la oficina de David, que el muy grosero no me dio el paso. Reí en mis adentros el recordar tal escena… el gesto que hacia mientras sostenía la puerta me encantaba. Al entrar el lugar era cálido a comparación del frio ambiente, no había mucha gente, a lo mejor era por la hora… Tenía un aspecto elegante pero moderno, las paredes eran rojas con algunos detalles cafés posiblemente habían como tres mesas ocupadas de las veintitantas que alcancé a calcular…Bill no dejaba de observarme, eso hacía que me ruborizara seguido… faltaba poco para la media noche. Nos acercamos a la recepción del restaurante, la anfitriona más o menos de nuestra edad, no dejaba a estudiar a Bill con la mirada, obviamente lo trató con un poco más de entusiasmo que el necesario.
-Una mesa para dos. –La anfitriona me estudió de pies a cabeza, fue un gesto demasiado descortés, mi cara mostró inconformidad ante ese gesto… ¡Que Grosera! Bill se dio cuenta de mi reacción. –Si es en la zona privada mejor. –Contestó llevando su mano en mi hombro y juntándome más a él hasta darme un beso en la sien.
-Síganme por favor… -Comenzó a caminar con aspecto exagerado, seguramente si caminaba de igual manera al regresar la columna vertebral se le partiría en dos. Miré de inmediato a Bill y este intentaba contener una sonrisa, la joven nos señaló la mesa.
-Esta es la mejor mesa que tenemos, me imagine que quería algo un poco mas privado. –Esta sonrió con demasiada coquetería. Bill contestó con una mueca estaba comenzando a sentirse un poco incómodo.
-Gracias… ¿Está bien esta cariño? –Yo me quedé de piedra al escuchar a Bill hablarme así, el rostro de la anfitriona nada mas demostraba decepción. Creo que era la oportunidad de vengarme de esa mirada descortés que me había hecho minutos antes…
-Claro que si. –Este sonrió de oreja a oreja iluminando su perfecto rostro.
-Cualquier cosas que necesite… no duda en llamarme. –Esta le giñó el ojo a Bill, siendo yo la única en darse cuenta de ese gesto. Pero en vez de enojarme me dio algo de gracia. Bill me invitó a sentarme y colocó la palma de sus manos en su barbilla un gesto totalmente tierno, el mesero nos dio la carta… verdaderamente mi apetito en los últimos días no era el más correcto… n había sentido hambre en todo el día, a lo mejor por ese sueño demasiado frustrante que tuve, tenía que explicarle a Bill como estaban las cosas… pero no quería que lo tomara a mal y que después eso le causara un disgusto… tenía miedo que su actitud volviera a cambiar por que verdaderamente era hiriente… El mesero se acercó a tomarnos la orden, y ambos pedimos una ensalada, a lo mejor ni él ni yo nos la terminaríamos pero, no quería ser descortés por mi falta de apetito.
-La verdad me impresionaste esta noche… te ves hermosa. –Bill se sonrojó al mismo tiempo que terminaba en decirme, vi que sus palabras sonaban con algo de vergüenza… cosa que a mí me hacía sentir más nerviosa… Normalmente era una persona muy reservada… eso era algo en común que tenia con Bill, a pesar de todo lo que me había dicho y confesado… a veces tartamudeaba al tratar de expresar sus sentimientos.
-Gracias… tu también te ves muy bien. –Él le daba un pequeño sorbo a su copa con agua. –Seguramente la anfitriona piensa lo mismo que yo. –Bill se puso en serio al instante…
-Eso no es cierto. –dirigí la mirada con la mencionada y esta tenía la vista fija hacia nuestra dirección.
-Debes de tener cuidado en la impresión que le causas a los demás Bill. –Este hizo una mueca tratando de negar lo que yo afirmaba. Era raro él era un artista, de seguro estaba acostumbrado a que todos los días le digan lo mismo.
-Realmente no es divertido que todo el mundo te observe… aunque es el camino que yo elegí… Yo quería hacer música y motivar a las masas… no quería que todos me juzgaran por lo que hago y como hago las cosas. Solo me interesa mi música y es todo. –No pude afirmar o negar nada… no sabía nada al respecto… a mí si me gustaba mostrarle mi trabajo a las masas pero amaba estar en la parte de atrás… con mis letras.
-Es complicado. –dije en un tono de voz algo aburrido. El solo afirmó. En ese momento pensé que era el mejor momento para explicarle todo lo que me había pasado la noche anterior. –Bill… -Este me miró con toda su atención haciendo un sonido realmente tierno..
–Ayer tuve un sueño extraño. –dije intentando pensar correctamente como decirle las cosas omitiendo las partes de mi negación absoluta al intentar olvidar.
-Que soñaste linda… ¿Pesadilla? –negué con la cabeza. -¿Entonces? –El compuso su postura para poder escuchar mejor y ponerme toda su atención y yo pensaba la manera de omitir algunas cosas.
-Que alguien me decía que tu y yo… Olvídalo. –Terminé tajante…
-¡Oh Madison! ¡Dime! –discutió y yo negué con la cabeza.
-no es nada importante… -el me miró con algo de gracia.
-Entonces más a mi favor… dime… ¡No tiene importancia! –Bajé la cabeza. Y me quedé callada… intentando omitir las palabras de Matt que resonaban a un de mi cabeza.
-Que estábamos destinados a estar juntos. –Las mejillas seguramente me adían y el trato de disimular su emoción con una sonrisa torcida.
-Eso no tiene nada de malo. –Dijo mientras se limpiaba los labios con una servilleta.
-Pero, después de lo que viví hoy en la FanParty, Tengo miedo, quizá no pertenezca a tu estilo de vida. –El semblante de Bill cambió y su rostro mostró molestia, quizás la misma de cuando nos conocimos.

lunes, 16 de abril de 2012

Hola...


Hola chicas, espero que estén bien, paso rápido a saludarlas!
Quería reportarme con ustedes... se que no he sido constante, pero la verdad tuve unas excelentes vacaciones... pero ultimamente no he tenido unos buenos días...
No ando con muchos ánimos es mas, no ando muy bien, ya que ando baja en mi curso de inglés y no voy a tratar de justificarme, pero el nivel que llevo es demasiado avanzado. Estoy completamente segura que ni los twins, que ya hablan inglés no pasarían pasarían mi curso... bueno, a lo mejor y si pero a mi me está costando trabajo.
Ayer al medio día, me enteré que HOY tenía el examen... Mi maestra esta mala de la cabeza, no coopera en nada, ¿Cómo se le ocurre semejante barbaridad?
Otro punto, a lo mejor estoy exagerando, y magnifico las cosas... pero así soy... Hoy iré a ver unos cursos intensivos de inglés, porque sí me hace falta... me dirán mi porcentaje de inglés... creo que está en un 60% pero a ver que tal...
No puedo dejar de llorar de la frustración y eso o me deja estudiar.
En fin mañana posiblemente estaré algo desocupada así que subiré capi, o se preocupen...
Bueno me iré a estudiar aunque no entienda nada.... Besitos
y las extraño!

lunes, 2 de abril de 2012

Capitulo 27 y 28: Ahora, Otro corazón late por ti.




Estaba de nuevo en ese lugar… balanceándome en el pequeño columpio que había en ese árbol, el día pintaba hermoso…
-¡Madison! –Me paralice al escuchar su voz. Giré bruscamente y nuestros ojos se encontraron, no había cambiado en nada, mis ojos se nublaron al instante…
-¡Matt! –corrí lo más que pude hasta que llegue a sus brazos, aun sentía su aroma. Sabía perfectamente que esto era un sueño, era la primera vez en casi cuatro meses que soñaba con él.
-Mi Maddy hermosa… ¡mira que linda estás! –Comencé a temblar, me negaba rotundamente a despertar, quería decirle tantas cosas… todo lo que lo había extrañado, explicarle que siempre lloraba por él en las noches, ya que su ausencia me mataba en vida. Pero de mi garganta no emitía sonido alguno, tenía un aspecto relajado, tranquilo, e inspiraba muchísima paz. Aun así no podía dejar de abrazarlo, necesitaba sentirme en sus brazos de nuevo, miles de emociones sin explicación me acogieron, simplemente no quería separarme de él. Nuestra relación siempre fue perfecta hasta que la muerte se lo llevó. El tomó mi rostro con las manos y me sonrió de la manera más encantadora.
-Escúchame linda… -Me miró fijamente. –He venido únicamente a decirte que siempre estaré a tu lado… yo te juré que jamás te dejaría, pero tu felicidad únicamente está en ti, no en mi recuerdo, siempre voy a estar ahí arriba cuidándote en cada paso que des. –El pasó sus dedos en mi mejilla regalándome una caricia. –En este momento tienes a tu lado a una persona maravillosa, no permitas que se vaya, no la dejes ir. –Por fin mi voz tomó vida.
-Pero te extraño muchísimo, siempre por alguna razón cada cosa que hago me recuerda a ti. No puedo evitarlo.
-No me extrañes. –yo me negué moviendo la cabeza en repetidas ocasiones, no podía pedirme eso.
-¿Cómo puedes pedirme eso? ¡Es imposible! –Por una parte, estaba completamente convencida que esto nada más era algo que mi sub consiente había creado., a lo mejor esto nada más era producto de mi cansancio, pero aun así me negaba rotundamente a aceptar el hecho de olvidarlo.
-Tú no lo sabes… pero otro corazón late por ti ahora y te ama… tanto como yo te llegué a amarte a ti y ahora cada latido que este da es impulsado por esta persona. El te ama más de que yo pude haberte amado… Solo he venido a pedirte que me dejes ir.
-¿Tu como sabes eso? –Mi el tono de mi voz era algo histérico. –Tú sabes que nuestro amor siempre fue y será verdadero. –El junto nuestras frentes y cerró los ojos con extrema paz.
-Amor… -La piel se me erizó al escucharlo. –El amor que Bill te tiene es increíble, ustedes son como un imán, siempre le perdonaste por cada desplante… aunque tenía sus motivos, al final de todo… Él te quiere a su lado… porque les une algo mágicamente especial.
-Pero yo no quiero dejarte ir… -El se puso serio y alzó la vista tratando de ordenar sus ideas.
-Eso es demasiado injusto de tu parte… ¿No crees? Estas siendo egoísta.
-Matt, no aceptaré tu partida, jamás te olvidaré ¿no lo entiendes?
-Al final de todo… Esto es un sueño. –Me recordó. –Tú decides si quieres pasar toda la vida viviendo de mi recuerdo, recuerda que no podemos estar juntos.


De la nada mis ojos se abrieron no podía más… sentía escalofríos, una lagrima aun fresca recorrió mi mejilla, solo quería evitar la petición de Matt. Su recuerdo era incapaz de borrarse en mi mente por todo lo que había representado para mí.
El sentimiento que me acogía era el más extraño… no era capaz de poder asimilarlo, pero aun así no quería depender de mis sueños siempre, pero esta vez era inevitable, mi respiración aun estaba agitada. Pensé automáticamente en lo que me había dicho de Bill… pero no podía permitir que el recuerdo de Matt se fuera de mi mente… Nunca.

...


Me miré en el espejo… estaba lista, traté de disimular con el maquillaje los ojos hinchados por haber llorado toda la noche, durante el día mi madre me preguntó en repetidas ocasiones si me pasaba algo, por supuesto que ignoré el sueño, solo pensar en eso me ponía mal, no quería echar a perder con mis problemas la noche de Bill, por un lado me preocupaba mucho no hacerlo sentir mal, el no tenía la culpa de la petición de Matt en mis sueños… es que había sido tan real…
Ya estaba lista para la fiesta, había decidido estrenar el vestido que me había dado Brooke para mi último cumpleaños, mis padres y yo estábamos esperando a que llegará Bill, el timbré sonó… camine con cautela hacía la puerta, no quería tropezarme con esos tacones.
Al abrirla, me sorprendió su postura perfecta y su rostro despreocupado, vestía casual, con unos pantalones negros y una camisa blanca y se cubría con una chamarra de cuero de esas de marca y con el maquillaje perfectamente retocado, no pude evitar sentirme incomoda cuando me miró de pies a cabeza, haciendo una mueca de sorpresa, eso me hizo sonrojarme un poco y mi corazón comenzó a latir desbocado. Inevitable mente sentí unas cosquillas en el estomago. Retumbaba en mi mente las palabras de Matt… “Tú no sabes, pero su corazón te ama como yo te amé a ti, y cada latido que este da, solo es impulsado por el mismo.”
-Te ves hermosa. –Se acercó a mi saludándome con una abrazo fugaz, y dándome un beso en la mejilla, ese movimiento me sacó de mis pensamientos…
-Mis padres están en la sala. –contesté algo desorbitada, el asintió, camino relajado y con toda la confianza hasta la sala, donde mis padres ya lo esperaban. Tengo que admitir que Bill era para mí demasiado perfecto como para dejarlo, pero no me hacía a la idea de olvidar a Matt.
-Adelante Bill… -Frank lucía tranquilo, parece que la plática de la noche anterior le había ayudado mucho para eliminar esos prejuicios que tenía de Bill.
-Gracias señor Müller. –Contestó con voz respetuosa, Frank hizo una leve mueca y le tendió la mano.
-Llámame Frank. –los dos estrecharon sus brazos, una corriente de tranquilidad me invadió el cuerpo… eso era un buen paso.
-Toma asiento. –Dijo mi madre con un timbre de voz algo emocionado. Puse los ojos en blanco, todo esto se estaba volviendo demasiado formal. Con un ágil movimiento Bill se sentó en un sofá, Obligándome prácticamente que me sentará a lado de mis padres. Le lancé una mirada rápida a Bill y este me guiñó un ojo a espaldas de mis padres, le dedique una sonrisa fugaz. Frank carraspeó un poco la garganta para comenzar a hablar.
-Tengo entendido que llevarás a mi niña a una fiesta. –Este sonrió de lado.
-Así es Frank, iremos a una fiesta que organiza el equipo y después llevaré a Madison a cenar, si no les importa. –Mi madre hizo un gesto con la mano restándole importancia al asunto, al perecer ella estaba feliz de que volviera a ser la de antes.
-Bueno… Mi hija nos comentó que iban a salir en plan de cita. –El rostro perfectamente relajado de Bill se esfumó y en su lugar se le tornaron algo rosadas las mejillas, al ver este gesto la sangre se me subió hasta la cabeza… prácticamente habíamos tenido la misma reacción.
-Pero antes de eso… quería pedirles una disculpa por la manera en que traté a Madison, sé que no fui cortés, pero realmente no fue mi intensión y ella ya lo sabe y con eso me basta. –El poder de convencimiento que tenían las palabras de Bill era tanto que mis padres rápidamente aceptaron sus disculpas. –Por otro lado… -Continuó. –Estoy enterado a la perfección de la reciente perdida de Madison. –El me miró serio y rápidamente se me formó un nudo en la garganta. –No te presionaré… Lo prometo, llevaremos todo a su tiempo. –Mi semblante cambió por completo, las palabras que Matt me había dicho tomaban poco a poco sentido, él tenía razón por algo la vida me puso a Bill, aun no dejaba de admirar el gran parecido que este tenía con Matt, la manera de expresarse y la manera de mirarme… todo me hacía sentir, como si Bill fuera Matt… y aunque él me pidiera en sueños que me alejara de El no lo haría. La sonrisa de satisfacción de mis padres embargó el lugar.
-¿Nos vamos pequeña? –Asentí mirando hacia la puerta y me despedí de mis padres… ellos me miraba con un gesto de tranquilidad, les respondí con una sonrisa… pero había un sentimiento extraño en mí no podía controlarlo.
Al salir de mi casa, hacía frío como siempre, pude ver a lo lejos como se bajaba rápidamente Tom de esa camioneta negra. Miré a Bill rápidamente y él me sonrió aun parecía emocionado por algo y ese gesto extremadamente familiar invadía su rostro.
-¡Wow! ¡Madison! Te ves… -Tom dejó hasta ahí la frase… me incomodaba en cierto punto porque hace unos días prácticamente me había dicho que le gustaba mucho, pero con la confesión de Bill se me hacía fácil asimilarlo. Rápidamente me subí a la gran camioneta con ayuda de Bill, no quería lesionarme un pié con los grandes sancos que manejaba, pude ver un rostro conocido… era Jane. Se veía hermosa, parecía de esas modelos que salían en los desfiles de alta costura, y traía un vestido de lo más lindo.
-Sabía que no me dejarías sola esta noche. –Contestó algo emocionada, tuvo que pedírtelo Bill para que aceptaras… Me sonrojé un poco, porque era cierto. Nos encaminamos a la FanParty por fin era hora de un poco de diversión.