miércoles, 19 de septiembre de 2012

Capitulo 38 y 39 Úsalo bien, ya no quiero verte sufrir...




Al llegar casa, vi que habían un par de luces encendidas, a lo mejor mis padres todavía seguían despiertos, así que cuando entré a la cochera, decidí tomar precauciones y esperé unos minutos ya que no quería que descubrieran que había estado llorando, me miré por el espejo retrovisor y vi que mis ojos ya se habían puesto algo rojos e hinchados. Al entrar a casa vi a Frank, muy animado en su escritorio a un lado de la sala, me imagino que tenía una junta al otro día, así que me saludó distraído y no se percató en mi rostro ni en mi voz.
Una vez en mi habitación, cerré la puerta y encendí la lamparita de mi mesita de noche, y después encendí la de mi escritorio… me gustaba hacer mi tarea con luz neutra. Saqué de mi escritorio unas partituras y me puse a estudiar unas notas que tenia entregar… mi carrera de cuatro años había pasado volando, un mes más de clases y me graduaba.
Me coloqué en mis oídos unos audífonos, encendí la grabadora rosa que Frank me había regalado hace muchos cumpleaños, la usaba para escuchar mis demos y tareas. Me concentré, para comenzar a trabajar, estudié la letra y la desenredé, lo complicado del asunto, era tratar de mantener mis pensamientos en orden debido a lo que acababa de suceder con Brooke, así estuve trabajando alrededor de tres cuartos de hora, el resultado final de la melodía me gustaba, estaba satisfecha con mi trabajo; le daba gracias al cielo por no volver a tener un bloqueo mental. Leí la letra una y otra vez, solamente para estar segura de haber hecho bien mi trabajo aunque sabía perfectamente que mañana tenía que continuar lo que tenía atrasado… moría de ganas de enseñarle el resultado al profesor Daniel. Abrí uno de mis cajones y registré hasta encontrar mi reproductor de música apagué la lámpara de mi escritorio y prácticamente me aventé a la cama con mi reproductor puesto… escuchar algo de música no me vendría nada mal…me decidí a escuchar uno de mis grupos favoritos y me concentré en el golpeteo de la batería y el uso excesivo del bajo ¡esa canción era una obra maestra! Suspiré y rodé por la cama hasta apagar la lamparita de noche, haciendo que todo se volviera obscuro. Me quité las botas a puntapiés, aunque me sentía incómoda para dormirme. Me di vuelta y me desabotoné los jeans y me los quité a tirones, mientras trataba de mantener mi posición horizontal. Me habían entrado ganas de llorar de nuevo, así que me puse la almohada encima de los ojos. Mi subconsciente sacó a relucir exactamente las imágenes la reciente discusión mientras yo quería evitarlas con mucha desesperación.
Me incorporé; la cabeza me dio vueltas durante un minuto, mientras mi circulación fluía hacia abajo.
-Primero es lo primero. –Me dije a mi misma… me puse lentamente la pijama más cómoda que tenia, luego acomodé el escritorio, tengo que admitir que estaba algo amontonado y yo no hacía nada al respecto, mi madre sabía perfectamente como guardar mis cosas. Tomé el maletín de mi portátil, la saque y la encendí. Esperé unos minutos a que se cargara, la verdad no era muy amante del internet ni de las redes sociales, solamente para hacer tareas y comunicarme con mi familia lejana, al cargarse la pantalla me fui al buscador al cargarse tecleé esas inevitables palabras Bill Kaulitz, había muchísimo de donde escoger, la pantalla me mostraba anuncios sin importancia y comencé a cerrar las ventanitas, eran millones de menciones y fotos a cerca de ese chico, la mayoría se vinculaba con fotos recientes entrevistas y chismes.
Encontré un sitio donde mencionaban algo de su trasplante así que tomé el vinculo decía el nombre del hospital, podría tener unas pistas de ahí. También busqué algo sobre los trasplantes en general, me deprimí ya que los hospitales lo manejan como información confidencial y se me llegaran a descubrir sería un delito… Exasperada, presioné el botón de encendido de mi portátil, sin esperar que esta cerrara el sistema operativo, sentía un fracaso aplastante, a pesar de toda mi irritación, esto se estaba volviendo imposible. Decidí aventarme a la cama y hacer un nuevo intento mañana.


A la mañana siguiente, me resultó muy difícil pensar en la personalidad
obsesiva que me había invadido la noche anterior. Ni la lógica, ni el sentido común
estaban de mi lado. A lo mejor me aferraba en cosas que no eran de mi incumbencia, pero para mí eran situaciones importantes así que estaba convencida de hacer hasta lo imposible por descubrir el donante de Bill. El día era brumoso, a lo mejor durante el paso del día una fina capa blanca invadiría la ciudad. Así que me vestí con ropa abrigadora, al bajar las escaleras lentamente, me pude dar cuenta que mis padres ya se habían marchado, Frank al Trabajo y Mi madre al Restaurante. Me devoré en tres bocados una barra de cereal, acompañada de un vaso de leche, ya que para variar se me hacía tarde debido a la noche de ayer. Miré el reloj a lo mejor con un poco de suerte alcanzara a Brooke y a sus padres antes de irse al aeropuerto. Al salir de mi casa, me percaté que un auto se encontraba fuera de la casa. Mi corazón latió con fuerza, porque yo no puedo estar enfadada con ellos, tengo que admitir que no me
gustaba estar distanciada de Brooke, era como la hermana que nunca tuve.
Su padre se bajó del auto, cerró la puerta mientras, que mi amiga y su madre todavía se incorporaban
-Hola Madison, buenos días... -El padre de Brooke fue el primero en saludar, pude sentir la mirada con cierta ansiedad de parte de mi mejor amiga, y al mismo tiempo trataba de olvidar las sensaciones de culpa de la discusión de anoche. Gemí en mi adentros, no podía creer que ella siguiera con esa actitud, no podía dejar de ser tan obstinada y dejar a un lado mis necesidades, las cuales se que llegan demasiado lejos. Sabía que el riesgo de perder a mi mejor amiga era muy alto, si seguía con "Esa Actitud"
-Hemos venido a despedirnos. -Dijo su mamá con tremendo cariño, tomando firmemente el brazo de su esposo. -Hoy la mudanza terminó. -Sonrió con pesar, no pude evitar una gran tristeza, así que me limité a sonreír torpemente.
-Nunca dejaremos de agradecerte mi esposa y yo, lo importante que eres y fuiste para nuestros hijos. -Ambos me dedicaron una sonrisa cálida, haciendo que comenzara a formarse gran obstáculo en la garganta, suspiré para retraer las primeras lágrimas. Mi amiga se acercó y me abrazó fuerte, no tarde ni medio segundo en corresponderle.
-Madison... Gracias por siempre estar ahí. -Ella me daba las gracias, mientras yo sentía un gran sentimiento de culpa.
-Sabes que te quiero. -Respondí con voz entrecortada.
-Cuídate y muchísimo éxito. -Ella era una gran bailarina seguramente triunfaría.
-Y yo a ti. -Me encogí en hombros. -Sea lo que hagas, estaré a tu lado. -Sonrió y me tomó de las manos. -Trata de no salir tan lastimada. -Solamente me limité a mirarla a los ojos.
-Lo sé. -Ella sonrió y se dio la media vuelta.
-Espera, tenemos que darte algo. -Sacó una caja del maletero del auto, parecía algo pesada pero no tanto, ya que Brooke se las podía arreglar. -Creemos que esto te pertenece. -Abrí un poco la caja para echarle una miradita.

Recuerdos, fotos y cosas que había dado a Matt. No soporté más y la primera lágrima rodó por mi mejilla. -Y esto... Es de mi parte. -Me entregó un sobre, con una carta. -Espero que sepas lo que haces. - Me dijo en un susurro, evitando que sus padres la escucharan. No pude comprender muy bien el comentario, a lo mejor me enteraría al abrir el sobre. -Bueno, Creo que ya es todo. -Dijo el padre de Brooke con un gran suspiro. Me despedí de ellos nuevamente, dándole un largo abrazo a cada uno.
-Espero pronto tu visita. - yo asentí, claro que iría a visitarlos.
-Despídenos de tus padres, Madison. - Hicieron una señal de despedida, mientras ponían en marcha el automóvil observé fijamente la caja, y seguidamente el sobre, al ver el contenido, me paralicé no podía creer que Brooke hiciera algo así por mí, al dirigir la mirada solo me pude ver como el auto se alejaba hasta perderse de mi vista. Rápidamente entre de nuevo a la casa, tomando la pesada caja, tirándola en el suelo, causando un fuerte ruido. Desesperada abrí ese sobre, la perfecta escritura, salió en una pequeña nota. "Sé que esto es importante para ti, solo necesitas la otra parte, no te metas en problemas y úsalo bien, ya no quiero verte sufrir"
Eran firmas, con los derechos que dieron los padres de Matt a los doctores, para dar su corazón en donación, mi corazón se aceleró la posibilidad de encontrar al receptor de Matt estaba cerca, el fuerte sonido del móvil rompió el hilo de mis pensamientos.
-¿Diga? -Contesté con ese nudo en la garganta.
-Buenos días linda. -Era Bill, me hizo estremecer, necesitaba saber de una vez por todas si tenía ese corazón.
El corazón de mi Matt.

Siendo sincera, no tenía los ánimos para hablar con él, traté de buscar rápidamente en mi mente alguna escusa, para cortar esa llamada lo más pronto posible, pero a la vez quería sentirme cerca de Matt.
-Buenos días. -Contesté rápidamente y seguidamente le pedí. -Bill, discúlpame, pero ando llegando un poco tarde a clase,
¿Te parece si nos vemos en el estudio en la tarde? -Sentí una presión el pecho, me estaba comportando demasiado injusta.


Nota: Aquí fue donde dejé de escribir la Fic. dos años atrás, ahora intentaré darle un breve giro, ya que no es facil continuar algo que dejaste sin que salgan nuevas ideas... a lo mejor le hago unos cambios pequeños no muy notorios... pero importantes. Lamento no estar al 100% en esto del blog, pero simplemente cuando me detengo a escribir las ideas comienzan a llegar un poco mas lento. A partir de aquí los capítulos irán de uno a uno... Pensaba hacerle una segunda temporada porque tengo una historia grandiosa en mente pero es mejor darle toda mi atencion a I Belong to You.
Ya tengo adelantados como 3 capitulos... Gracias por su paciencia y las AMO!

jueves, 16 de agosto de 2012

Capitulo del 35 al 37 Aléjate del recuerdo de mi hermano...

Antes de que lean el capítulo, quiero pedirles una disculpa... la verdad no es que no haya tenido tiempo, pero simplemente me entretuve en otras cosas, aunque no es mi intención dejarlas. Tengo como un Mega bloqueo en relación con la fic y eso me frustra demasiado ya que he estado intentando en no hacerla mierda... Disculpas... De nuevo.
Habia dejado mi auto alejado de ese portón enorme, Brooke parecía entusiasmada pero no tanto, en mi mente vagó el recuerdo… ¿Por qué no tenía la misma actitud de hace unos meses cuando se enteró que trabajaría con los Kaulitz?... Ni idea, pero recuerdo que estaba más emocionada que yo… Entre mis pensamientos se filtraba el sonido que causaban sus tacones en la acera, tengo que admitir que soy una quejumbrosa, y que me desquicio si algo comienza a molestarme. Mi corazón latía fuerte, nada más de pensar que Bill ya está cerca, hay que ser realistas…. Solo era su corazón el que me mantenía a su lado… si Matt estuviera vivo Bill no me interesaría en lo más minimo… estaba segura que el me había buscado para estar a su lado ¡Basta Madison! Odio ser terriblemente obsesiva. -¿Estas nerviosa? –Pregunté con un tono cansado en mi voz, realmente el sonido de sus tacones me estaba matando ¿Era necesario venir tan elegante? No íbamos a un bar o a una disco… solo era una simple reunión improvisada, por eso decidí vestir con unas botas bajas, unos plebeyos jeans con un saco café un una bufanda de tonos secos… reí ante la expresión de Brooke, me miraba sin prestarme mucha intención. -Realmente no. -Se acomodó un poco su rubia cabellera. -¿Vamos a Tardar? –Estaba comenzando a pensar que no deseaba haber venido. Realmente me sorprendió. -Pues… -Vacilé un poco. –Hoy quiero dormir ocho horas seguidas, tengo clase mañana y estoy atrasada en algunas tareas. Pero tú puedes quedarte un rato más. –Ella negó en repetidas ocasiones. A lo mejor quería alejarme de Bill para no pensar en tonterías… me había hecho jurarle que dejaría el tema del trasplante y las coincidencias, pero por ningún motivo me quedaría cruzada de brazos. Habían un par de autos en la entrada y más adelante los autos de los gemelos, subimos las escaleras del pórtico… nunca había estado en esa zona de Berlín la casa se veía linda por fuera, lo más seguro que dentro estaba mejor. Automáticamente la temperatura de mi cuerpo bajo notablemente, mi manos comenzaron a ponerse como el hielo, señal de que estaba cerca de Bill… siempre me sucedía lo mismo, desde el día que cruzamos por primera vez palabra. Dirigí mi dedo índice hacia el pequeño botón que se encontraba a un costado izquierdo del marco de la puerta, esta se abrió lentamente, hasta que una pequeña cabecita con tranzas negras se asomó… Tom. -¡Bienvenidas! –Alzó los brazos de una manera graciosa… primero saludó a Brooke, ya que esta automáticamente abrió sus brazos, yo retrocedí un pequeño paso para no estorbar en su encuentro. Algo me distrajo… y nuestros ojos se encontraron de nuevo, haciéndome sentir una extrema paz, ya se había recargado en el marco de la puerta y alzaba la ceja de una manera que me encantaba. -¿Y para mí no hay un abrazo? –prácticamente me tiré a él, había estado muchísimo tiempo alejada de esos latidos. Quería quedarme así por muchísimo tiempo. Tom nos interrumpió. -Adelante… -Caminamos un largo pasillo, la casa era completamente hermosa, no tenía nada excéntrico, era absolutamente normal, con excepción de las repisas las cuales estaban llenas de premios y reconocimientos de los chicos. Llegamos hasta el patio, los chicos ya se encontraban ahí, una pareja llamó mi atención… se veían algo mayores a lo mejor un poco más jóvenes que mi madre y Frank, pero no por mucho, Bill me tomaba de la mano con mucha seguridad, pude sentir de nuevo el frio de la terraza, ya que el interior de la casa tenía una temperatura agradable, al bajar los escalones para llegar al jardín, Bill se acercó un poco más a mi tomando mi cintura, me gustaba tenerlo cerca, sonreí ante su contacto. La pareja veterana fijo sus ojos en mí, me sentí incomoda porque nos acercábamos peligrosamente hacia donde se encontraban, desvié la mirada con algo de vergüenza, Mi abuela me decía que las miradas son como las palabras, si hablas demasiado serás un chismoso y si miras de más, también… cada navidad era el mismo sermón porque quería saber el contenido de mi regalos de navidad… Por mientras la pareja seguía observándome, hasta que estuvimos lo suficientemente cerca, sentí el calor subir a mis mejillas. La voz de Bill rompió el momento incomodo… -Mamá, Gordon… Ella es Madison. -Bienvenida Madison. –La señora me abrazó levemente y su acompañante me dio un buen apretón de manos… Estaba aun demasiado nerviosa que sentía mis rodillas temblar… ¡Acaba de presentarme a sus padres! -Me alegro de conocerlos. –Dije casi con una voz ahogada, realmente no me lo esperaba. -Llámame Simone. –Sonrió de nuevo y se acurrucó amorosamente en el brazo de su acompañante. Mientras yo sonreía de ojera a oreja con una repentina confianza que me sorprendió. Pude notar el alivio de Bill, que aun estaba a mi lado. –Bill no para de hablar de ti. –La tensión volvió nuevamente en el, mientras su madre hacia un gesto con la mano restándole importancia al comentario. –Pero por fin, estoy contenta de conocerte… Eres más bonita de lo que imaginaba o contaban mis hijos. –Me sonrojé, seguidamente miró a Bill. -Es una lindura… Cuídala. –Le guiñó el ojo. Mientras este reia nervioso mientras yo… ¡Puf! No sé cómo pude mantenerme de pié… -Sígueme. –entramos más atrás del jardín, había una pequeña terraza que tenía un lindo Bar, muy propio de las casas de la zona. Brooke ya estaba platicando con los chicos cuando me vio acercarme a donde estaban sonrió con complicidad, seguro se imaginó el momento de nerviosismo que debí haber pasado. Tom y los demás se encontraban tomando un poco de cerveza. Jane, también estaba ahí, platicaba animadamente con Gustav los saludé rápidamente y regresé con los demás. -¿Gustas algo de tomar? –Se ofreció Bill, negué en repetidas ocasiones, no venía con la actitud de fiesta… -Brooke y yo no nos quedaremos mucho tiempo, ella viaja mañana y yo tengo un poco de tarea atrasada. –Bill contestó con una mueca. -Esta bien… -Dijo con un tono decepcionado en su voz. –Ya que no estarás mucho tiempo… sígueme, te tengo una sorpresa. –Una sonrisa angelical invadió su rostro, me tomó de la mano y tiró de mí con suavidad hasta que me levante de la silla, automáticamente posicionó su mano derecha en mi cintura y caminamos de nuevo al interior de la casa. Bill permaneció en silencio hasta que llegamos a la gran sala. -¿Casi? –Pregunté impaciente, las sorpresas son mi punto débil, mi segundo nombre era curiosidad. Bill suspiró, parecía algo renuente para responder, comenzamos a subir al segundo piso. Estaba más intrigada que nerviosa, no sabía qué tipo de sorpresa era, no me esperaba algo de su parte, vagamente me di cuenta que nos dirigíamos al siguiente tramo de las escaleras, no estaba prestando la suficiente atención, como para estudiar el lugar. -¿Ya me dirás? –El dejó relucir su hermosa sonrisa. -Si, pero aun no… no seas curiosa. –Soltó una pequeña risita con cierto encanto, ya nos encontrábamos en el segundo piso del lugar, había un vestíbulo revestido de madera. Nos habíamos detenido en una de las puertas. -Mi habitación. –Me informó, al mismo tiempo abrió la puerta y me hacia entrar a esta. Era muy masculina con un toque moderno, a comparación la mía parecía una habitación de niñas… el gran ventanal que cubría casi toda una pared hacía que se convirtiera de lo mas romántico a estas horas de la noche. La vista iba directo al techo… simplemente maravillosa. Un estante repleto de DVD’S llamó mi atención, el cuarto de Bill estaba mejor surtido que una tienda de películas, en el rincón había un sofisticado equipo de reproducción, ni me atreví a acercarme, se veía demasiado frágil. La cama era esponjosa y espaciosa, y como era de suponerse el color que dominaba su habitación era el negro. -¿Lista para tu regalo?- Se me formo un nudo en la garganta rápidamente. Se fue hasta el armario y sacó una pequeña funda negra. –Se que a lo mejor exagero un poco, pero… me encantaría que la uses. –Con delicadeza abrió el cierra de la funda, sacando la guitarra acústica más hermosa que había visto en mi vida. –Este es un modelo único, nadie más puede tenerlo… es exclusivo. Sé que ya tienes una, de valor insuperable, y que esta no se compara en lo más mínimo. Pero creo que la guitarra de Matt debe tener un lugar especial. –mi respiración comenzó a acelerarse, tuve que sonreír forzadamente para no dejar que las lagrimas caigan de mis ojos y se derramen por mis mejillas. -¿Qué pasa? –Su mirada tenía un brillo peculiar que nunca había visto, el corazón comenzó a latirme rápido, y no me quedó remedio que aventarme a sus brazos. El tomaba mi cabeza y besaba mi cabello… no podía creer que lo estaba lastimando… -Me haces Feliz. -Me encogí en hombros al tiempo que me sonreía sincero. Quisiera no tener secretos para él, mi ánimo estaba por los suelos… no esperaba sentirme más que una miserable. Las lágrimas rápidamente inundaron mis ojos. Realmente no mentía me hacía feliz pero no lo suficiente. -Me alegro. –Le devolví una sonrisa como pude. Lo único que temía era arrepentirme de todo lo que estaba haciendo. Mientras mis ojos estudiaban mi expresión, su sonrisa se apagó y su frente se arrugo un poco. –A veces siento que te portarás grosero conmigo otra vez. –Dije para disimular un poco mi dolor. Una ligera sonrisa se curvó en sus labios y asintió. -Lamento estropearte la ilusión, ya es demasiado tarde parara ocultar lo que siento por ti… -Me miro fijamente y selló esas palabras con el beso más perfecto que me había dado. Delante de mis ojos tenia a una de las personas más perfectas… y ese era Bill. Aunque no me lo mereciera ¿A dónde iba todo esto? No podía estar alejada de Bill mucho tiempo, pero no me perdonaba el hecho de olvidar a Matt, aunque no había manera para agradecerle a Bill, por el regalo que me había hecho, me quede unos segundos seria, intentando sentirme cómoda con mis pensamientos. Después de ese hermoso regalo, bajamos de su habitación. Me sorprendí de ver a Brooke al pie de la escalera esperándome, tenía una expresión que pocas veces había visto, su seriedad no era normal. -¿Qué pasa? –Bajé un poco más rápido para legar a su lado, mientras ella tenía la vista fija en Bill y lo miraba con un poco de melancolía. -Ya es un poco tarde. –Intentó deshacer el nudo que había en su garganta. –Mi vuelo sale al medio día. –pero su vista se enfocó al regalo que me habían dado recién, y volvió a enfocar su vista en mi acompañante. A pesar de no sospechar nada, Bill la observaba con algo de preocupación, porque parecía que estallaría en llanto en cualquier momento. -Está bien, deja me despido de los chicos… -Salí al jardín nuevamente con paso apresurado despidiéndome de todos con algo de prisa, no pude tomarme el tiempo suficiente para despedirme de Bill ya que Brooke estaba de lo más impaciente, de hecho me ignoraba, con un poco de enfado. Entramos al auto, y lo puse en marcha y di la vuelta para dejar a mi amiga a su casa ya que teníamos que tomar la autopista. Ninguna de las dos hablaba, el silencio reinaba en el auto. Ladeé mi cabeza para ver la expresión de sus ojos, al hacer esto quedé sorprendida. Su mirada estaba un poco cristalina y tenía el seño fruncido por evitar escurrir una lágrima. -¿Qué sucede? –Al terminar de preguntarle, ella exhaló pesadamente, me di cuenta que su respiración comenzaba a recortarse. -Creí que podía soportarlo pero no es justo… -Murmuró con frustración. -¿Qué cosa? – Ignoró mi pregunta por completo. -Madison, me prometiste no hacer nada. –De inmediato pensé en Bill. Ella me miró dándome a entender su molestia, mientras yo esperaba que mi expresión no fuera de culpabilidad. -¿Qué pasará el día que Bill se entere del verdadero motivo por el cual estas a su lado? –Sentí como mi rostro se tensaba, nos respondí a su pregunta, ya que no quería más acusaciones, con la mías eran más que suficientes. –Te confieso que tal vez me encuentra en la misma situación. –continuó. –Pero estoy completamente segura que ese no es mi hermano y si porta un corazón… eso no lo hace nada mío, es mejor que dejes las cosas como están. –Hay secretos que no te pertenecen y no puedes obligarte… El no es mi hermano. –Eso no lo iba a discutir, pero me sentía obligada a cuidar el corazón de Matt aunque tenga que hacer lo posible y quedarme con Bill. -No sé a qué viene todo este sermón. –contesté tajante, estábamos cerca de su casa a unas cuantas cuadras. –Por primera vez… desde que tu hermano se fue, me siento cerca de él y nadie me va a separar de su lado. -¡Ni estás segura que sea mi hermano! –Alzó la voz. -¡Encontraré la manera de hacer esto funcionar! –Me exalté. -¡Por favor Madison! No seas infantil. –Nos quedamos en silencio. Mi expresión seguramente era de sorpresa, nunca pero nunca, nunca había discutido con ella, me estacioné justamente en su casa. -Lo siento. –Susurré. Me miró enfadada. -Lo que me lastima, es saber que estas perdida con tu obsesión, lo que deberías de hacer es alejarte del recuerdo de mi hermano, y si en verdad Bill es para ti, no lo hagas sufrir de esta manera. –Me miró implacablemente y dio media vuelta para entrar a su casa. Recordé que en mi sueño Matt me pidió alejarme de su recuerdo y ahora su hermana me lo recordaba. La misma presión me hizo derramar unas lagrimas… ahora estaba decidida a investigar quien le había donado ese corazón a Bill.

martes, 10 de julio de 2012

¡ODIAME!

Soy una irresponsable, lo sé... pero es que han sucedido muchas cosas en mi vida en el últimos meses que pues la verdad no me ha dado tiempo de ver y así... En primera, pues la escuela... Estoy tomando cursos de verano, de 4 pm a 8 pm. de Lunes a Jueves... obviamente los fines de semana los uso para descansar... bueno, solo descansé el fin de semana pasado, porque tuve que presentar un examen especial! D: no se preocupen, lo pasé y todo perfecto... En segunda, mi teclado murió, no servían las teclas "B" "N" ni el numero "5" asi que como tenia demasiada tarea, tuvieron que comprar uno de esos portátiles flexibles y esperar muchas semanas para que llegara el teclado para mi maquinita.. del asco, porque al flexible tampoco le servían otras teclas y era verdaderamente molesto... entonces me enojaba y no utilizaba mi lap para nada y asi... después mi novio me prestó su lap para trabajar, la utilicé con cuidado porque son de esas caras con una manzana destellante. así que era una tremenda responsabilidad usarla (Cabe mencionar que soy muy despistada) Las elecciones, los trabajos, los exámenes, los desvelos, Viajes... cansancio... juro que es uno de los veranos mas Sádicos de mi vida universitaria, no ha sido sano, tengo unas ojeras enooooormes, con decirles que un día era tanto mi estrés por un examen que no dormí por llorar del estrés.... y después de presentarlo, dormí y tomé dos shots de Tequila... me sentí taaaan bien! Tengo que culpar a la uni por mi alcoholismo... Por ultimo, estoy traumada con la serie "How I Met Your Mother" me fascina, ya terminé de ver la primera temporada por Netflix. recuerdo que en mis vacaciones pasadas vi TODAS las temporadas de "Sex and the City" y WOW! las amo... ahahaha Bueno con relacion a la fic, subiré algunos capis esta semana... y avisaé a todos los blogs posibles... espero que vuelvan a leerme... Las quiero... PD. ¡WOW! escribí un testamento.. xD

viernes, 25 de mayo de 2012

Capítulo 33 y 34 ¡Mientes!

No sé cuánto tiempo llevaba en esa posición, pero la noticia me había caído como un balde de agua fría, intenté verme lo más normal posible, incluso traté de cambiarme de posición y bajar la mirada… pero no era eso lo que me impresionaba… ¿Había una posibilidad de que Bill trajera el corazón de Matt? Siempre lo supe, el destino no podía dejarme sin él. Brooke estaba algo incomoda, ella me conocía a la perfección, seguramente se imaginaba lo que pasaba en mi mente en estos momentos, mientras los padres de mi amiga tomaban su taza de café, miré hacia la ventana, tratando de disimular una lagrima que caía por mi mejilla. -¿Por qué no me lo dijeron? –dije con voz entrecortada. Y me dirigí a Brooke. –No puedo creer que me hayas ocultado eso. –Lo sé, estaba comenzando a salirme de mis casillas seguramente hago mal. ¿Pero es lo que me merezco por idolatrar a una persona? Mi vida sin Matt es un verdadero caos y Brooke sabía eso de sobra, no podía creer que me haya hecho esto. -Madison, yo me enteré días después de la muerte de mi hermano. –Trato de hacerme entrar en razón. Pero era demasiado tarde. -Hija… -Habló el padre de Matt. –Hay muchas personas que fueron beneficiadas, el doctor nos dio a elegir. –No quería hacerles pasar un mal rato así que decidí aceptar, total era su familia y ellos eligieron. Solo me limité a asentir con la cabeza. Miré disimuladamente el reloj, en media hora había quedado con los chicos en el estudio… Brooke se despidió de sus padres y nos fuimos hacia el estudio. Yo permanecía lo más callada posible, busqué las llaves del auto en mi inmenso bolso, siempre me pasaba lo mismo estas jugaban a las escondidillas. Hasta que por fin las encontré y las dos nos subimos al auto. -No creí que te pusieras así. –La miré de reojo, tratando de ignorar un poco el tema, me concentre en arrancar el motor del auto y salir del estacionamiento despacio. –Te conozco a la perfección, pero es mejor que dejes las cosas como están. Nunca sabrás quienes recibieron las donaciones de Matt. -Tengo que hacerlo Brooke. –Ella me fulminó con la mirada. -¡Es una locura! ¿Sabías que puedes tener muchos problemas si se te ocurre investigar algo? –Ella se cruzó de brazos y miraba la ciudad desde su ventana. Yo permanecí en silencio, lo único que quería en estos momentos era estar con Bill necesitaba su sonrisa tranquilizadora, algo que acabara con la angustia. Era una pena, que me sintiera así, nos quedamos en silencio el resto del camino, tenía demasiadas cosas en la mente como para discutir con mi mejor amiga, por fin pude encontrar un estacionamiento cerca de la entrada, tomé mi bolso y todo lo que necesitaba, cerré la puerta del auto, Brooke no dijo nada había tensión en el ambiente, hasta que llegó a mi lado. -¿Me prometes que no harás nada indebido? -Me miró fijamente, ella era un poco más alta que yo, dado a sus dotes de bailarina de Ballet clásico. Pensé unos segundos, una mentirita piadosa no afectaría en nada. -Te lo prometo. –Dije con mucha convicción. -¡Mientes! – ¡Maldición! Esta mujer me conocía a la perfección. -¡Brooke! –Discutí como una niña pequeña. -¿Sabes cuándo daño le harás a él? –Ella dirigió la mirada hacia la puerta del estudio, apresuradamente giré la cabeza, Bill no estaba suficientemente cerca como para escuchar nuestra rara conversación. Sonreí de manera automática. -¡Llegaron! –Bill se acercó y rodeó con su brazo mi cintura, las palabras de Brooke todavía resonaban en el aire, estaba comenzando a sentir algo de angustia. Dirigí la mirada hacia el suelo, avergonzada. En cambio Brooke podía disimular sin ningún problema el entusiasmo. –Estaba a punto de llamarte, me toca grabar mi parte y te estaba esperando. –Por fin pude mirarlo a los ojos. -Ah. Está bien. No importa que entre Brooke con nosotros ¿verdad? –La señalé con el pulgar. -¿Bromeas? -Contestó Bill algo ofendido. -¡Claro que no! Ya habíamos hablado sobre eso Madison. –Me juntó un poco más a él y me besó en la frente ¿Por qué me sentía la persona más cruel del planeta? Pero es que yo lo sabía, los sueños, las diferentes maneras que me hablaba y me besaba… todas eran muy propias de Matt, las fechas coinciden, he recordado cada día desde que él no está conmigo. Pero por otra Parte si quería a Bill pero los sentimientos eran totalmente diferentes… Me estaba portando de una manera pésima. Caminamos despacio hacia las oficinas, al entrar pude ver a Jane en la recepción, nos recibió con una sonrisa de oreja a oreja, esa mujer era de acero. -Hola Jane… Te presento a mi amiga Brooke. –Ambas se saludaron cordialmente, mientras Tom salía de una de las oficinas, al parecer algo enfadado, normalmente era muy extraño en él, no recuerdo haberlo visto molesto ¡Nunca! -¡Jane! Mi guitarra se ha retrasado, ¿Ya fueron por ella? –Jane con toda su paciencia fue hacia el teléfono. -Tom… -Lo llamó su hermano este volteó y nos miro, posando sus ojos en mi amiga, ya sabía lo que seguía… las sonrisas pícaras y sexys de Tom. –Ella es Brooke la amiga de Madison. -Hola. –Dijo Brooke con poco de entusiasmo, más de lo normal. Pude ver la cara de Jane al fondo, parecía algo desilusionada con un aire de decepción en su mirada… -Este… -Dijo Bill, intentando llamar mi atención. Y dirigiéndose a mí. –Quiero hablar contigo rápidamente unas cosas ¿me acompañas al estudio? –Asentí mientras Bill me tomaba de la mano y prácticamente tiraba de mí… Cerró la puerta asegurándose que esta tuviera el seguro puesto, me tomó en sus brazos y me besó profundamente, yo automáticamente me concentré en seguir sus movimientos, se sentó en el sofá, haciendo que me subiera en él… besándonos sin control, no sabía hacia donde llegaría esto… ... Tome medio segundo para dirigirle una mirada que rápidamente entendió. -Desde que te vi en el estacionamiento parecías estar algo nerviosa… ¿No? –Sus ojos me miraban diferente, muy al estilo de Matt, podía sentir su cálido aliento sobre mis labios y sentía su sabor en mi lengua. Tengo que admitir que no me pasaba ni una respuesta en la mente a su pregunta, porque si las coincidencias fueran siempre así, me la pasaría la mayor parte del tiempo con Bill ya que el sentimiento era extremadamente parecido. Me sorprendió un poco que sus dedos se entrelazaran en mi cabello haciendo que esto se vuelva un poco más peligroso. El mantenía su rostro fijamente en el mío. Mientras yo tenía los brazos fijamente abrazados en su cuello, quería asegurarme de tenerlo así por siempre, para nunca olvidar los besos de Matt y marcarlos de nuevo en mi memoria. Una de sus manos se deslizó por mi espalda, presionándome contra su pecho con mayor fuerza, a pesar de estar vestidos aun pude sentir como su cuerpo temblaba a la par con el mío, por mi parte tengo que admitir que era más por placer que por nerviosismo, razón por las que mis manos se soltaron de él rápidamente. No era consciente de lo que estaba pasando, yo… simplemente no podía, no era justo para los dos, porque mi mente no estaba en ese lugar, esta viajaba pensando la posibilidad de que una parte de Matt estaba viva, y esta latía en el pecho de aquella maravillosa personita que me había curado de todos mis dolores. -Lo siento. –Me detuve, pasando mis manos por mi cara evitando que Bill me mirara. Nada más pude escuchar un medio suspiro de su parte. -¿Qué sucede? –Me miró, su respiración era entre cortada. -No… es el momento. –El se quedó algo serio, mi cuerpo aun temblaba como si en esa habitación estuviéramos en el polo norte. La quijada comenzaba a moverse sin control, e intentaba detenerla, al mismo tiempo las ganas de llorar. ¿Estaba haciendo las cosas mal? Me sentía como si le fuera infiel a Matt. Intenté fingir una sonrisa, Bill me miro ensanchando su linda sonrisa. -Se supone que debería arrepentirme de lo que acaba de suceder, pero quiero que sepas que no lo voy a hacer. –El continuó sonriendo acariciándome un poco el rostro, mientras cada uno de sus movimientos me aturdía, haciendo que mis ojos se volvieran cristalinos… traté de pensar en otras cosas antes de derramar alguna lagrima. Sacudí la cabeza intentando concentrarme en salir bien de esa habitación. Me aseguré de caminar a paso lento, no quería mostrarme nerviosa por lo que acababa de suceder en esa habitación, puede ver que Tom y Brooke platicaban animadamente en la sala que estaba en el centro del estudio, ellos sonreían, no pude evitar ver a Jane, esta estaba en la recepción escuchando un poco de música, yo sabía perfectamente la preferencia que le daba a Tom así que me imagino que trataba de ignorar un poco lo que sucedía en su alrededor. Estos dos nos miraron al escuchar la puerta cerrarse. -¿Listo chicos? –Habló Tom sarcásticamente. Pude ver algo de incomodidad en el rostro de Brooke pero a la vez algo de emoción. -Creo que es hora de comencemos a grabar Tom. –hablo Bill con algo de humor en su voz. Y este asintió encantado. -Em… Madison. –Me miró Tom. –Brooke y yo nos estábamos poniendo de acuerdo para hacer algo esta noche en mi casa con los chicos. ¿Te animas? –Mi amiga sonrió al instante. -Es mi último día aquí antes de irme. –Contesto rápidamente. -¡Claro! –Dije sin pensarlo dos veces. Jane se levantó de su escritorio con un montón de papeles en las manos. -¿irán los chicos? –Tom asintió. –Entonces quiero que Jane también vaya. –Dije con una sonrisa. -Perfecto. –Contestó Tom rápidamente. –Iré a decirle. –Se levantó del sofá, a veces Tom no se daba cuenta de lo que tiene atrás de sus narices, jane era una buena chica, al menos yo la apreciaba. Era atenta y linda y babeaba por él aunque esta nunca lo aceptara, se que en su mente se moría por decirle todo… Pero tenemos que ser realistas nunca iba a cambiar, así hizo cuando llegué el estaba seguro de haber sentido algo por mi este chico realmente era fantasioso y rudo a la vez… un eterno enamorado de las mujeres.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Capítulo 31 y 32 La decisión

Quiero pedirles una disculpa D: pero espero que me comprendan, estoy en finales y no me da mucho tiempo de prender mi Lap y así... pero en semana y media saldré de vacaciones y podré escribir, ya se me están acabando los capis y tengo que ponerme al corriente, espero que comprendan vale?? Las quiero!
No sabía por qué razón había dicho semejante tontería… ¿ahora como lo arreglaba? En ese momento una sensación extraña embargó mi pecho. -Vamos Bill, eso o quiere decir que no quiera estar contigo… -Me excusé. Tardó varios segundos en volverme a dirigir la mirada, intenté en fingir una sonrisa… -Solamente dije que tenía miedo. Pero me gustas mucho como para dejarte, así que debo enfrentarlo o ¿no? –Me callé unos segundos y vi que no le habían convencido del todo mis palabras y continué. – Aparte, es nuestra primera cita, no quiero que nada desagradable pase o ¿sí? –Volví a preguntar, una mueca invadió su rostro… era una muy linda, finalmente su sonrisa apareció. -Tienes razón Madison, pero mientras estés conmigo no debes de sentir miedo ¿Ok? –Alzó las cejas, como para que yo entendiera bien sus palabras -Te lo prometo. –Me sentía tan culpable y avergonzada, porque realmente no sé el motivo por el cual dije semejante estupidez. La cena fue demasiado tranquila, no tardamos en reírnos de cosas estúpidas como la empleada del restaurante… convivir con Bill era muy sencillo, la verdad la calidad humana que tenía era impresionante. -Creo que el vino me ha pegado un poco. –dije asentando la copa en la mesa con cuidado, mientras él sonreía. -Pues creo que es lo más obvio, te has tomado casi la botella entera. –Inmediatamente lo tomé de la mano, el nivel de alcohol en mi organismo estaba haciendo que me desinhibiera un poco, mis labios prácticamente me pedían la necesidad de probar los suyos… pero no quería que pensara mal de mi… las mujeres también tenemos necesidades… yo las tengo… digo, después de estar casi cuatro meses sin Matt… ¿Pero en qué piensas Madison? Es el maldito alcohol que te hace pensar cosas sin sentido. -¿Nos vamos? –Me preguntó Bill yo asentí sin pensarlo dos veces por que ya quería salirme de ese lugar y más cuando esa chica miraba a Bill con tanta atención y estudiando cada movimiento que hacia… me enfermaba. Pero una parte quería estar con Bill a solas. El me tomó con su mano cálida, eran tan suaves y perfectas que me encantaban, caminamos hacia una de las camionetas… Bill refunfuñó -La próxima vez traeré mi auto… Creo que es algo más privado. –yo únicamente sonreí, al subirnos a la camioneta no pude aguantar más… la última vez que nos habíamos besado fue esa noche en el estudio… mis mejillas me ardían… Finalmente me decidí… Tome sus mejillas en mis manos y lo atraje hacia mí, sus labios eran frescos y tersos me imagino por que la temperatura era demasiado baja, al final de nuestro beso el tronido de nuestros labios hizo que me pusiera roja hasta las orejas… el tardó unos segundos en abrir los ojos. Pasó su mano por mis hombros… necesitaba disculparme de nuevo, no podía entender por qué había sido tan estúpida… -Perdóname que te haya hecho sentir mal con mi comentario. –El simplemente bajó la mirada. -No te preocupes… pero no lo vuelvas a hacer ¿Si? –Yo asentí tímidamente, sentía miles de mariposas en mi estómago, sentía que estaba flotando alto… muy alto, lo que me hacía sentir Bill realmente era especial, bostecé y se me salió una pequeña lagrima a causa de eso. Me acurruqué en sus brazos, escuchando perfectamente los latidos de su corazón que eran fuertes y precisos, cada latido estaba lleno de vida, sentía respeto en cada uno de ellos Bill era un héroe para mi… el que haya vivido esa experiencia era de valientes… no sé en qué momento sucedió, pero mis parpados poco a poco se fueron haciéndose más pesados, tenía un cansancio extremo… pues no pude dormir por aquel extraño sueño, la presión y la fiesta y pues el vino termino haciéndome un efecto de sedante y de un momento para otro me quedé completamente dormida en la calidez de sus brazos. -Hemos llegado princesa. –Tenía en su rostro una sonrisa muy particular… -¿Estabas muy cansada? –Preguntó con algo de gracia. Mientras yo me sonrojé. -¿Por qué? Bueno si estaba cansada… supongo. –El se pasó la lengua por sus perfectos labios… ¡Dios! Amaba que hiciera eso. -Hablaste en sueños. –Seguidamente trato de aguantar una mueca burlona… -¿Qué?... ¿Qué fue lo que dije? –Dije en un grito ahogado. -No mucho… -Entrecerró sus ojos. –Te quejabas por algo o alguien… después te calmaste y me llamaste. –Mis ojos se abrieron de la impresión, mientras él me miraba con curiosidad. -No recuerdo haber soñado algo… el me tomó una de mis manos y la observó, para luego besarla con extrema ternura. -Eres extremadamente linda cuando duermes. –No podía ser más perfecto. –Espero que algún día pueda contemplarte toda la noche. –Su mirada estaba llena de ternura… no puedo explicar con palabras lo que sentía en ese momento. -Algún día será… –Pasó su mano por mi mejilla, movimiento que me hizo estremecer, tomé mi bolso y mi abrigo y me lo puse antes de bajar y no sentir frio. Caminamos tomados de la mano hasta el pórtico de mi casa… las luces estaban apagadas, supongo que mis padres dormían. -Gracias por esta noche. –Le agradecí. -Al contrario. –Sonrió. –Gracias a ti por hacerme sentir especial. –El se pegó a mi colocando sus manos en mis caderas y juntando nuestras frentes dándome un beso realmente tierno… nos separamos después de unos segundos. -Gracias… ¿Te veo mañana? –El sonrió. -Espero con ansias ese momento. –Sonreímos a la par. –Ahora si es hora de dormir, me despedí de él con un beso fugaz en la mejilla entrando rápidamente por la puerta, al cerrarla me sentía diferente, comencé a dar brinquitos en mi lugar, realmente emocionada por todo lo que Bill me hacía sentir, ahora no tenía sueño… subí a mi habitación y prendí mi Ordenador mientras este cargaba fui rápidamente al baño a cambiarme la pijama y desmaquillarme. Al regresar vi que tenía un mail… De Brooke, me traía buenas noticias venía cuatro días a terminar de hacer la mudanza, llegaría antes que sus padres, no dudé dos veces en responderle… rápidamente el sueño se apoderó de mí, no pude evitar tomar el móvil y escribirle un mensaje a Bill deseándole las buenas noches. El cual me respondió rápidamente… Me sentía en paz conmigo, Tener a Bill… era el mejor sedante al dolor que podía tener… ... Los cuatro días habían pasado demasiado rápido, le había pedido permiso a David de dejarme faltar solamente por hoy. Caminaba de un lado al otro, creo que ya había quedado una marca en la afelpada alfombra de mamá, miraba el reloj cada tres segundos… ¿Por qué tardaba tanto? Un automóvil amarillo se detuvo en la acera de la casa, por fin pude ver a Brooke bajándose del auto, corrí hacia la puerta desesperada, mientras el conductor del taxi bajaba su equipaje. -¡Madison! –Me llamó con su voz chillona. La extrañaba, un nudo en la garganta se me hizo al instante… es comprensible ya tenía más de un mes sin verla… necesitaba contarle todas las cosas que pasaban en mi vida, aunque tengo que admitir que me daba un poco de vergüenza, dado que esta era la hermana de mi… ¡Arg! En el instante calmé mis pensamientos, no quería arruinar el momento con mis lamentos Brooke también era mi amiga… Había preparado algo especial para ella, claro que Bill también estaba enterado de su llegada, pero había preferido llegar después, no quería interrumpirnos, ni mucho menos estorbar, esas eran las palabras que él había utilizado para no ponerse al tanto de esto. -¡Eres una malvada! –Dijo de nuevo sentada en el comedor de la cocina con una taza de nuestro té favorito en sus manos, mientras hacia un lindo gesto. -No me hagas sentir mal, te juro que no fue intencional. –Ella al final sonrió. Pero de pronto hizo un puchero de niña enojada, haciendo resaltar sus ojos azules, como los de su hermano. -Es que… primero, me mandas un mail diciendo que iras a Rusia. –Esta comenzaba a hacer un conteo con sus manos. –En segunda, después me cancelas con que te has enfermado, no tienes la culpa por enfermarte… -Continuó con el conteo. – y tercero… ¿Bill Kaulitz? ¡Wow! No te perdono que me hayas omitido todas esas cosas. –Sonrió dándole pequeño sorbo a su té. -Lo sé, pero las cosas fueron bastante rápido, pero al final me siento bien. –Sonreí con dificultad. -A ver cuéntame… -Ella me tomó de la mano, en un gesto tranquilizador. -Bill me tomó en un momento vulnerable, cuando todo era gris… sin color. Y no precisamente lo hizo de una manera perfecta, pero me demostró su interés y no se si hago mal en usarlo. –Brooke estaba prácticamente sin parpadear… -¿Usando? ¡Madison! ¿Por qué? –Notablemente se me hizo un nudo en la garganta, mis ojos se nublaron al instante. –Escucha… -Continuó. –Mi hermano no va a regresar… no te niegues el derecho a ser feliz. -No es eso… -Ella frunció el ceño prácticamente incomoda. -¿Entonces qué es? –yo no la podía mirar a los ojos sentía vergüenza. -Es raro lo que siento, Bill es como una especie de sedante, algo que hace que mi dolor disminuya, no te voy a negar que me gusta, pero tiene expresiones que me recuerdan a Matt y no puedo evitar cerrar los ojos e imaginarme que es tu hermano el que me besa o me habla lindo. –Alcé un poco la mirada para ver su reacción. –Se que hago mal, porque él ha sufrido mucho, el ha visto de cerca a la muerte. Y vivir un trasplante no es fácil. –De pronto recordé ese día en mi casa un mes después del fallecimiento de Matt cuando veíamos las noticias… como pude haberlo olvidado. ¡Era Bill! Al decirle todo eso no pude evitar ver el semblante de Brooke se había tornado sombrío, como si su mente estuviera en la luna teniedo un cambio de actitud repentino… ¡Que patética soy! El timbre rompió el silencio, seguramente era Bill, me sequé rápidamente las lagrimas y corrí a abrir la puerta Brooke ni siquiera se inmutó. -Hola… -Dije con desgana y sonriendo con dificultad. Mientras él me dedicaba la mejor de sus sonrisas… otro gesto lleno de familiaridad. –Adelante. -Caminamos hasta la cocina y Brooke se levanto para saludar a Bill, pero mirada aun estaba apagada. -Bill Kaulitz mucho gusto. –Este la saludo con una gran sonrisa, mientras mi amiga estaba prácticamente con mirada sorprendida. Al final sonrió fugaz. -Brooke. – Se presentó. Mientras mi novio sonrió de manera encantadora, ignorando todo lo que había sucedido antes. -Este… Madison. –Se dirigió mi amiga hacia a mi. –mis padres llegan mañana, ¿no hay problema que me quede esta noche contigo? –yo negué con la cabeza. –para nada sabes que eres bienvenida. -Así que eres Bailarina, .interrumpió Bill tratando de ser educado. –Ella sonrió de nuevo mostrando un poco de emoción. -Si, desde que tenía tres. –Coloqué mi mano sobre la barbilla escuchando la conversación, mientras mi mente seguía viajando por ese recuerdo que tuve… Perfectamente recuerdo que yo no sabía de la existencia de Bill y recuerdo perfectamente que en ese momento le vi parecido con Matt… -¿Verdad Madison? –Brooke rompió mis pensamientos. -¿Qué? –dije algo avergonzada, no le estaba poniendo atención a ninguno de los dos, me acomodé el cabello para no sentir el bochorno de la vergüenza que estaba pasando. -Que no conocías a Bill, yo te lo mostré en la televisión. –sonreí. -De hecho estaba pensando en ese momento, lo siento. –Ambos soltaron una carcajada… -Brooke, mañana no iré al conservatorio, pedí permiso de faltar para ver a tus papás pero tendré que ir al estudio con los chicos, ¿quieres acompañarme? -Sería un honor tenerte ahí. –Rápidamente contestó Bill. Ella sonrió. -¡Claro que sí! ¡Me encantaría! Platicamos de cosas sin importancia, claro… omitiendo algunas cosas sobre el hermano de Brooke, aunque Bill ya estaba enterado de todo, no quería incomodarlo… Al final de la velada, mis padres llegaron y saludaron mi visita con extremo cariño, claro a Bill también, creo que los momentos de tensión habían terminado… haciéndome sentir de nuevo culpable, porque mi mente figuraba a Bill en la posición de Matt, algo muy injusto. Pasar la noche con Brooke y Bill fue algo extraño. Los papas de Brooke llegaron a primera hora, y fuimos en mi auto por ellos al aeropuerto y después a un lugar para desayunar, ya que alrededor del mediodía comenzaba un día de trabajo. La plática era muy cordial al final del desayuno después de platicar cosas sin importancia como siempre lo había sido, algo cambió en ese momento. –Madison, Hemos platicado en familia. –Dijo la madre de Brooke. –Y creo que pues ha pasado suficiente tiempo para que estés enterada. –Pero Brooke la interrumpió. -Madre, creo que no es el momento, están llegando. –Dijo evitando que continuara, ¿Por qué hacía eso? La miré sin entender. -Pero fue un acuerdo de los tres ella merece saber que pasó… -dijo el padre de Brooke, a lo mejor ellos sabían algo que yo no estaba enterada… -En serio no es el momento… -Comencé a temblar no sabía a lo que esto venia, ¿Por qué Brooke se ponía tan nerviosa? -no te preocupes Brooke. –La tranquilicé. -En ese caso es hora que sepas… -La cara de desaprobación de mi amiga no me agradaba en lo más mínimo. –Eres como de nuestra familia, pero nosotros tomamos una decisión muy importante. –En los ojos de la madre de Matt comenzaron a rodar unas lágrimas. -La muerte de nuestro hijo no fue fácil, pero pues él tuvo muerte cerebral, así que disidimos poner en donación algunos de sus órganos… Todo por una buena causa. –Yo no daba crédito a lo que estaba escuchando, ¿Matt vivía en diferentes personas? Lo primero que se me vino a la mente fue Bill.

miércoles, 25 de abril de 2012

Flash Informativo! :D

Hi Girls! Quiero dar las gracias a todas las que han leido... y pues para avisar que ya viene lo mejor de I belong to yo! muchas piensan que es una fic muy tierna y que Bill es de lo mejor... pero no saben lo torcida que se podrá la mente de Madison! Bueno, en Fin! no tengo mucho que contar, no ando con mucho tiempo y pues ando en temporada de exámenes... Por otro lado, Tengo un nuevo perro... bueno es de mi primo, pero vino a vivir a mi casa. Su nombre es Tinnes y es una mezcla rara de un pastor ingles gigante con French! ajá, el chiste es que mi perrita es pequeña y Tinnes es hasta tres veces mas grande que ella, asi que son como el agua y el aceite, aparte mi perrita tiene ya casi 5 años y Tinnes solamente 7 meses. Toula se porta como una diva, no lo quiere cerca de ella asi se nos ha complicado un poco! Bueno mañana tendrán capitulo Ok!?? Besos! :)

martes, 17 de abril de 2012

Capítulo 29 y 3O. Fan Party & La Primera Cita




El lugar era un caos, gente por doquier, fotógrafos, y el grito de cientos de chicas se podía escuchar desde una esquina antes de llegar al lugar de la reunión, Bill me tomaba de la mano, íbamos en la parte trasera de la camioneta.
-No quiero bajar. –Dijo con una sonrisa pesimista bastante forzada, Jane lo fulminó con la mirada.
-¿No estarás hablando enserio? –Bill se quedó serio por un momento y después sonrió.
-Obvio que no estoy hablando en serio Jane… -La tranquilizó. –Quiero quedarme un poco más de tiempo con Madison. –Ella puso los ojos en blanco, demostrando que no le había gustado en lo más mínimo la bromita. Yo me sonrojé al instante. Tom dejó bufó burlonamente.
-Tranquilo hermano, solo será un momento. –Lo animó. Nuestras manos estaban aferradas, el no quería soltarme, me miró y dijo flojito.
-Te veo ahí adentro. –Me beso tiernamente la mejilla y por ultimo apretó con más intensidad nuestras manos. Bill era realmente lindo… seguramente hubiera flotado después de ese beso tierno. Al abrirse la puerta los gritos se fueron a otro extremo. Y me dirigió una última mirada.
-Yo la cuidaré Bill. –Respondió Jane. –Ahora ve a hacer lo tuyo. –Las puertas se cerraron y nos alejamos para ir a la parte trasera del lugar, por una puerta bastante escondidita. Nos proporcionaron unos pases para ponernos en el cuello, Jane me pidió un poco de ayuda y comenzó a recibir órdenes por parte del equipo de seguridad. Esa mujer hacia de todo realmente era como una máquina, quien diría que una niña que parece supermodelo podía lidiar con un grupo de gorilas… ser asistente era desgastante. Se puso a mi lado…
-Se tomarán algunas fotos con Fans y después le firmaran. –Me dijo muy metida en su papel. –Ahora nosotras ya podemos subir a divertirnos. Me tomó del brazo y subimos a un segundo piso, teníamos la mejor vista del lugar. –Esta es nuestra mesa y la de los chicos, yo buscaré algo para beber ¿Quieres algo? –Yo no había dicho palabra alguna… de solo ver cómo estaban las cosas me tenía algo nerviosa.
-Una coca-cola por favor. –Ella me miró con una mueca, rápidamente se levantó por mi bebida. Pude ver como un grupo de niñas me miraban fijamente, desvié la mirada apenada… no tenía la menor idea de lo que estaba haciendo ahí, yo había dicho que no quería venir a esa fiesta, pero ¡Vamos! Bill me lo había pedido… él era como un caballerito de esos antiguos y había logrado convencerme.
-Aquí tienes… -Dijo Jane con movimientos algo lentos, para no derramar un poco de las bebidas, sonreí para agradecerle. Ella tomaba con su otra mano un Martini de un color extraño. –Me alegra que vinieras… ¿Te imaginas a mi en este lugar tratando con pura testosterona? –Observé el lugar y solamente veía niñas emocionadas gritando y tomando fotos…
-Jane…Eso no es testosterona. –Le dio un leve trago a su copa y me miró…
-Madison, tratar con un equipo de chimpancés, es un logro para mi. –Dijo orgullosa. Ella miró su reloj fugazmente. –Tengo exactamente treinta y dos minutos para relajarme antes del segundo round, que es cuando los chicos lleguen. –Exhaló. –Anímate a tomarte una de estas conmigo. –Me hizo ojitos. Yo a veces tomaba, pero no estaba tan acostumbrada al alcohol, siempre tomaba vino de mesa, cuando mi mama hacía alguna comida que lo ameritaba y solamente dos veces en mi vida me había puesto una borrachera, así que el alcohol no era mi máximo.
-Solamente una y ya. –Ella emocionó y se levantó rápidamente por mi trago, haría que durara medía hora. No pusimos a platicar de cosas sin importancia, y de mujeres, como de zapatos y maquillaje, realmente Jane me agradaba desde el primer momento que la vi. Tengo que aceptar que me acerqué a ella porque creí que le interesaba a Bill, si lo sé… solamente lo hice por eso… pero al final era una buena chica.

En las pantallas del lugar veíamos todo lo que los chicos hacían… Bill delante de sus fans era otro a veces fingía un poco la sonrisa, comprendo que es normal, que una persona que solamente veras por pocos segundos, sepa tanto de ti y que te adore sin conocerte, pero Bill siempre ha estado agradecidos con ellas y demostrarles el cariño que les tiene era lo mínimo que podía dar a cambio. En un momento Jane se levanto para acomodar la mesa de los chicos que seguramente ya venían en camino. Mi corazón comenzó a latir desbocado, había sentido que había pasado mucho tiempo cuando solamente nos separamos por un poco más de media hora, pude hacer que mi copa me rindiera todo ese tiempo. Me acomodé el cabello y coloque mi barbilla en la palma de mi mano, tratando de aclimatarme con el ambiente del lugar… la temperatura estaba comenzando a subir.
La intensidad de los gritos aumento y pude ver como se asomaban a la pequeña salita donde me encontraba. Bill rápidamente me buscó con la mirada y me sonrió. Me levanté con mucho cuidado para no caerme y camine hacia su lado… no hicimos contacto físico, el se llevó sus manos a la cintura, sonriéndome como solamente él sabía hacerlo. No era el lugar apropiado para tener alguna muestra afectiva, no quería salir hecha pedacitos de ahí por alguna fan histérica. Tomó una copa con algo espumoso y se acercó para hablarme la música estaba algo fuerte.
-Tengo ganas de besarte. –Dijo descarado y con un gesto serio. Le dio un trago a su copa y pude sentir como se me subía el calor a las mejillas.
-Dudo que sea un buen lugar para hacerlo… -Dirigí una mirada, al grupo de féminas con gargantas desgarradas. Se alejó de mí sin decir nada y me dejó sola con Jane, platicó con los chicos y se dejaron fotografiar un poco mientras hacían de las suyas, continuamente me dirigía miradas lindas… yo comprendía que en ese momento el estaba “trabajando”, hasta que pude ver como se despedía de todos. Continué mi platica con Jane que se la estaba pasando espectacular y platicando con un chico bastante apuesto.
-¿Nos vamos? –Me dijo tomándome de la cintura y en el oído, giré bruscamente mirando a ver si alguien nos había visto pero no… afortunadamente no.
-Si… -Dije con un tono de voz tímido.
Me levante de mi lugar dejando mi copa en la primera mesa que vi. Me despedí de Jane que hablaba animadamente con los chicos y su nueva conquista. Bill bajó primero y yo a unos metros atrás de él… la camioneta nos esperaba… al subirme el tiró de mi y atrajo sus labios con los míos haciéndome sentir miles de mariposas en el estomago…
-¿Estas lista para nuestra verdadera cita?... –Sonreí y simplemente asentí, nada más me restaba esperar a lo que me tenía destinada la noche.

...

Nos dirigimos a la puerta del restaurante, el mantuvo la puerta abierta dándome el paso, recordé fugazmente el día en la oficina de David, que el muy grosero no me dio el paso. Reí en mis adentros el recordar tal escena… el gesto que hacia mientras sostenía la puerta me encantaba. Al entrar el lugar era cálido a comparación del frio ambiente, no había mucha gente, a lo mejor era por la hora… Tenía un aspecto elegante pero moderno, las paredes eran rojas con algunos detalles cafés posiblemente habían como tres mesas ocupadas de las veintitantas que alcancé a calcular…Bill no dejaba de observarme, eso hacía que me ruborizara seguido… faltaba poco para la media noche. Nos acercamos a la recepción del restaurante, la anfitriona más o menos de nuestra edad, no dejaba a estudiar a Bill con la mirada, obviamente lo trató con un poco más de entusiasmo que el necesario.
-Una mesa para dos. –La anfitriona me estudió de pies a cabeza, fue un gesto demasiado descortés, mi cara mostró inconformidad ante ese gesto… ¡Que Grosera! Bill se dio cuenta de mi reacción. –Si es en la zona privada mejor. –Contestó llevando su mano en mi hombro y juntándome más a él hasta darme un beso en la sien.
-Síganme por favor… -Comenzó a caminar con aspecto exagerado, seguramente si caminaba de igual manera al regresar la columna vertebral se le partiría en dos. Miré de inmediato a Bill y este intentaba contener una sonrisa, la joven nos señaló la mesa.
-Esta es la mejor mesa que tenemos, me imagine que quería algo un poco mas privado. –Esta sonrió con demasiada coquetería. Bill contestó con una mueca estaba comenzando a sentirse un poco incómodo.
-Gracias… ¿Está bien esta cariño? –Yo me quedé de piedra al escuchar a Bill hablarme así, el rostro de la anfitriona nada mas demostraba decepción. Creo que era la oportunidad de vengarme de esa mirada descortés que me había hecho minutos antes…
-Claro que si. –Este sonrió de oreja a oreja iluminando su perfecto rostro.
-Cualquier cosas que necesite… no duda en llamarme. –Esta le giñó el ojo a Bill, siendo yo la única en darse cuenta de ese gesto. Pero en vez de enojarme me dio algo de gracia. Bill me invitó a sentarme y colocó la palma de sus manos en su barbilla un gesto totalmente tierno, el mesero nos dio la carta… verdaderamente mi apetito en los últimos días no era el más correcto… n había sentido hambre en todo el día, a lo mejor por ese sueño demasiado frustrante que tuve, tenía que explicarle a Bill como estaban las cosas… pero no quería que lo tomara a mal y que después eso le causara un disgusto… tenía miedo que su actitud volviera a cambiar por que verdaderamente era hiriente… El mesero se acercó a tomarnos la orden, y ambos pedimos una ensalada, a lo mejor ni él ni yo nos la terminaríamos pero, no quería ser descortés por mi falta de apetito.
-La verdad me impresionaste esta noche… te ves hermosa. –Bill se sonrojó al mismo tiempo que terminaba en decirme, vi que sus palabras sonaban con algo de vergüenza… cosa que a mí me hacía sentir más nerviosa… Normalmente era una persona muy reservada… eso era algo en común que tenia con Bill, a pesar de todo lo que me había dicho y confesado… a veces tartamudeaba al tratar de expresar sus sentimientos.
-Gracias… tu también te ves muy bien. –Él le daba un pequeño sorbo a su copa con agua. –Seguramente la anfitriona piensa lo mismo que yo. –Bill se puso en serio al instante…
-Eso no es cierto. –dirigí la mirada con la mencionada y esta tenía la vista fija hacia nuestra dirección.
-Debes de tener cuidado en la impresión que le causas a los demás Bill. –Este hizo una mueca tratando de negar lo que yo afirmaba. Era raro él era un artista, de seguro estaba acostumbrado a que todos los días le digan lo mismo.
-Realmente no es divertido que todo el mundo te observe… aunque es el camino que yo elegí… Yo quería hacer música y motivar a las masas… no quería que todos me juzgaran por lo que hago y como hago las cosas. Solo me interesa mi música y es todo. –No pude afirmar o negar nada… no sabía nada al respecto… a mí si me gustaba mostrarle mi trabajo a las masas pero amaba estar en la parte de atrás… con mis letras.
-Es complicado. –dije en un tono de voz algo aburrido. El solo afirmó. En ese momento pensé que era el mejor momento para explicarle todo lo que me había pasado la noche anterior. –Bill… -Este me miró con toda su atención haciendo un sonido realmente tierno..
–Ayer tuve un sueño extraño. –dije intentando pensar correctamente como decirle las cosas omitiendo las partes de mi negación absoluta al intentar olvidar.
-Que soñaste linda… ¿Pesadilla? –negué con la cabeza. -¿Entonces? –El compuso su postura para poder escuchar mejor y ponerme toda su atención y yo pensaba la manera de omitir algunas cosas.
-Que alguien me decía que tu y yo… Olvídalo. –Terminé tajante…
-¡Oh Madison! ¡Dime! –discutió y yo negué con la cabeza.
-no es nada importante… -el me miró con algo de gracia.
-Entonces más a mi favor… dime… ¡No tiene importancia! –Bajé la cabeza. Y me quedé callada… intentando omitir las palabras de Matt que resonaban a un de mi cabeza.
-Que estábamos destinados a estar juntos. –Las mejillas seguramente me adían y el trato de disimular su emoción con una sonrisa torcida.
-Eso no tiene nada de malo. –Dijo mientras se limpiaba los labios con una servilleta.
-Pero, después de lo que viví hoy en la FanParty, Tengo miedo, quizá no pertenezca a tu estilo de vida. –El semblante de Bill cambió y su rostro mostró molestia, quizás la misma de cuando nos conocimos.

lunes, 16 de abril de 2012

Hola...


Hola chicas, espero que estén bien, paso rápido a saludarlas!
Quería reportarme con ustedes... se que no he sido constante, pero la verdad tuve unas excelentes vacaciones... pero ultimamente no he tenido unos buenos días...
No ando con muchos ánimos es mas, no ando muy bien, ya que ando baja en mi curso de inglés y no voy a tratar de justificarme, pero el nivel que llevo es demasiado avanzado. Estoy completamente segura que ni los twins, que ya hablan inglés no pasarían pasarían mi curso... bueno, a lo mejor y si pero a mi me está costando trabajo.
Ayer al medio día, me enteré que HOY tenía el examen... Mi maestra esta mala de la cabeza, no coopera en nada, ¿Cómo se le ocurre semejante barbaridad?
Otro punto, a lo mejor estoy exagerando, y magnifico las cosas... pero así soy... Hoy iré a ver unos cursos intensivos de inglés, porque sí me hace falta... me dirán mi porcentaje de inglés... creo que está en un 60% pero a ver que tal...
No puedo dejar de llorar de la frustración y eso o me deja estudiar.
En fin mañana posiblemente estaré algo desocupada así que subiré capi, o se preocupen...
Bueno me iré a estudiar aunque no entienda nada.... Besitos
y las extraño!

lunes, 2 de abril de 2012

Capitulo 27 y 28: Ahora, Otro corazón late por ti.




Estaba de nuevo en ese lugar… balanceándome en el pequeño columpio que había en ese árbol, el día pintaba hermoso…
-¡Madison! –Me paralice al escuchar su voz. Giré bruscamente y nuestros ojos se encontraron, no había cambiado en nada, mis ojos se nublaron al instante…
-¡Matt! –corrí lo más que pude hasta que llegue a sus brazos, aun sentía su aroma. Sabía perfectamente que esto era un sueño, era la primera vez en casi cuatro meses que soñaba con él.
-Mi Maddy hermosa… ¡mira que linda estás! –Comencé a temblar, me negaba rotundamente a despertar, quería decirle tantas cosas… todo lo que lo había extrañado, explicarle que siempre lloraba por él en las noches, ya que su ausencia me mataba en vida. Pero de mi garganta no emitía sonido alguno, tenía un aspecto relajado, tranquilo, e inspiraba muchísima paz. Aun así no podía dejar de abrazarlo, necesitaba sentirme en sus brazos de nuevo, miles de emociones sin explicación me acogieron, simplemente no quería separarme de él. Nuestra relación siempre fue perfecta hasta que la muerte se lo llevó. El tomó mi rostro con las manos y me sonrió de la manera más encantadora.
-Escúchame linda… -Me miró fijamente. –He venido únicamente a decirte que siempre estaré a tu lado… yo te juré que jamás te dejaría, pero tu felicidad únicamente está en ti, no en mi recuerdo, siempre voy a estar ahí arriba cuidándote en cada paso que des. –El pasó sus dedos en mi mejilla regalándome una caricia. –En este momento tienes a tu lado a una persona maravillosa, no permitas que se vaya, no la dejes ir. –Por fin mi voz tomó vida.
-Pero te extraño muchísimo, siempre por alguna razón cada cosa que hago me recuerda a ti. No puedo evitarlo.
-No me extrañes. –yo me negué moviendo la cabeza en repetidas ocasiones, no podía pedirme eso.
-¿Cómo puedes pedirme eso? ¡Es imposible! –Por una parte, estaba completamente convencida que esto nada más era algo que mi sub consiente había creado., a lo mejor esto nada más era producto de mi cansancio, pero aun así me negaba rotundamente a aceptar el hecho de olvidarlo.
-Tú no lo sabes… pero otro corazón late por ti ahora y te ama… tanto como yo te llegué a amarte a ti y ahora cada latido que este da es impulsado por esta persona. El te ama más de que yo pude haberte amado… Solo he venido a pedirte que me dejes ir.
-¿Tu como sabes eso? –Mi el tono de mi voz era algo histérico. –Tú sabes que nuestro amor siempre fue y será verdadero. –El junto nuestras frentes y cerró los ojos con extrema paz.
-Amor… -La piel se me erizó al escucharlo. –El amor que Bill te tiene es increíble, ustedes son como un imán, siempre le perdonaste por cada desplante… aunque tenía sus motivos, al final de todo… Él te quiere a su lado… porque les une algo mágicamente especial.
-Pero yo no quiero dejarte ir… -El se puso serio y alzó la vista tratando de ordenar sus ideas.
-Eso es demasiado injusto de tu parte… ¿No crees? Estas siendo egoísta.
-Matt, no aceptaré tu partida, jamás te olvidaré ¿no lo entiendes?
-Al final de todo… Esto es un sueño. –Me recordó. –Tú decides si quieres pasar toda la vida viviendo de mi recuerdo, recuerda que no podemos estar juntos.


De la nada mis ojos se abrieron no podía más… sentía escalofríos, una lagrima aun fresca recorrió mi mejilla, solo quería evitar la petición de Matt. Su recuerdo era incapaz de borrarse en mi mente por todo lo que había representado para mí.
El sentimiento que me acogía era el más extraño… no era capaz de poder asimilarlo, pero aun así no quería depender de mis sueños siempre, pero esta vez era inevitable, mi respiración aun estaba agitada. Pensé automáticamente en lo que me había dicho de Bill… pero no podía permitir que el recuerdo de Matt se fuera de mi mente… Nunca.

...


Me miré en el espejo… estaba lista, traté de disimular con el maquillaje los ojos hinchados por haber llorado toda la noche, durante el día mi madre me preguntó en repetidas ocasiones si me pasaba algo, por supuesto que ignoré el sueño, solo pensar en eso me ponía mal, no quería echar a perder con mis problemas la noche de Bill, por un lado me preocupaba mucho no hacerlo sentir mal, el no tenía la culpa de la petición de Matt en mis sueños… es que había sido tan real…
Ya estaba lista para la fiesta, había decidido estrenar el vestido que me había dado Brooke para mi último cumpleaños, mis padres y yo estábamos esperando a que llegará Bill, el timbré sonó… camine con cautela hacía la puerta, no quería tropezarme con esos tacones.
Al abrirla, me sorprendió su postura perfecta y su rostro despreocupado, vestía casual, con unos pantalones negros y una camisa blanca y se cubría con una chamarra de cuero de esas de marca y con el maquillaje perfectamente retocado, no pude evitar sentirme incomoda cuando me miró de pies a cabeza, haciendo una mueca de sorpresa, eso me hizo sonrojarme un poco y mi corazón comenzó a latir desbocado. Inevitable mente sentí unas cosquillas en el estomago. Retumbaba en mi mente las palabras de Matt… “Tú no sabes, pero su corazón te ama como yo te amé a ti, y cada latido que este da, solo es impulsado por el mismo.”
-Te ves hermosa. –Se acercó a mi saludándome con una abrazo fugaz, y dándome un beso en la mejilla, ese movimiento me sacó de mis pensamientos…
-Mis padres están en la sala. –contesté algo desorbitada, el asintió, camino relajado y con toda la confianza hasta la sala, donde mis padres ya lo esperaban. Tengo que admitir que Bill era para mí demasiado perfecto como para dejarlo, pero no me hacía a la idea de olvidar a Matt.
-Adelante Bill… -Frank lucía tranquilo, parece que la plática de la noche anterior le había ayudado mucho para eliminar esos prejuicios que tenía de Bill.
-Gracias señor Müller. –Contestó con voz respetuosa, Frank hizo una leve mueca y le tendió la mano.
-Llámame Frank. –los dos estrecharon sus brazos, una corriente de tranquilidad me invadió el cuerpo… eso era un buen paso.
-Toma asiento. –Dijo mi madre con un timbre de voz algo emocionado. Puse los ojos en blanco, todo esto se estaba volviendo demasiado formal. Con un ágil movimiento Bill se sentó en un sofá, Obligándome prácticamente que me sentará a lado de mis padres. Le lancé una mirada rápida a Bill y este me guiñó un ojo a espaldas de mis padres, le dedique una sonrisa fugaz. Frank carraspeó un poco la garganta para comenzar a hablar.
-Tengo entendido que llevarás a mi niña a una fiesta. –Este sonrió de lado.
-Así es Frank, iremos a una fiesta que organiza el equipo y después llevaré a Madison a cenar, si no les importa. –Mi madre hizo un gesto con la mano restándole importancia al asunto, al perecer ella estaba feliz de que volviera a ser la de antes.
-Bueno… Mi hija nos comentó que iban a salir en plan de cita. –El rostro perfectamente relajado de Bill se esfumó y en su lugar se le tornaron algo rosadas las mejillas, al ver este gesto la sangre se me subió hasta la cabeza… prácticamente habíamos tenido la misma reacción.
-Pero antes de eso… quería pedirles una disculpa por la manera en que traté a Madison, sé que no fui cortés, pero realmente no fue mi intensión y ella ya lo sabe y con eso me basta. –El poder de convencimiento que tenían las palabras de Bill era tanto que mis padres rápidamente aceptaron sus disculpas. –Por otro lado… -Continuó. –Estoy enterado a la perfección de la reciente perdida de Madison. –El me miró serio y rápidamente se me formó un nudo en la garganta. –No te presionaré… Lo prometo, llevaremos todo a su tiempo. –Mi semblante cambió por completo, las palabras que Matt me había dicho tomaban poco a poco sentido, él tenía razón por algo la vida me puso a Bill, aun no dejaba de admirar el gran parecido que este tenía con Matt, la manera de expresarse y la manera de mirarme… todo me hacía sentir, como si Bill fuera Matt… y aunque él me pidiera en sueños que me alejara de El no lo haría. La sonrisa de satisfacción de mis padres embargó el lugar.
-¿Nos vamos pequeña? –Asentí mirando hacia la puerta y me despedí de mis padres… ellos me miraba con un gesto de tranquilidad, les respondí con una sonrisa… pero había un sentimiento extraño en mí no podía controlarlo.
Al salir de mi casa, hacía frío como siempre, pude ver a lo lejos como se bajaba rápidamente Tom de esa camioneta negra. Miré a Bill rápidamente y él me sonrió aun parecía emocionado por algo y ese gesto extremadamente familiar invadía su rostro.
-¡Wow! ¡Madison! Te ves… -Tom dejó hasta ahí la frase… me incomodaba en cierto punto porque hace unos días prácticamente me había dicho que le gustaba mucho, pero con la confesión de Bill se me hacía fácil asimilarlo. Rápidamente me subí a la gran camioneta con ayuda de Bill, no quería lesionarme un pié con los grandes sancos que manejaba, pude ver un rostro conocido… era Jane. Se veía hermosa, parecía de esas modelos que salían en los desfiles de alta costura, y traía un vestido de lo más lindo.
-Sabía que no me dejarías sola esta noche. –Contestó algo emocionada, tuvo que pedírtelo Bill para que aceptaras… Me sonrojé un poco, porque era cierto. Nos encaminamos a la FanParty por fin era hora de un poco de diversión.

martes, 27 de marzo de 2012

My BTKapp Adventures!

Hola Chicas, como les dije... les contaré de mis aventuras en la BTKapp, así lo haré para que vean como no me responden... ahahaha...

La primera fue del domingo 25 de Marzo.

Al parecer, Tom estaba muy enojado porque no dejaba de llover en LA
Tom: Rain, Rain, Rain... Horrible el clima en LA, nos quedaremos en casa hoy...
Aleshita: En mi ciudad el clima está soleado, si quieres venir eres bienvenido. Puedo prepararte un poco de Té verde con limón y hielo... Saludos desde México!

Sigo esperando respuesta...








El mismo domingo Bill escribió:


Bill: Tom y yo vimos "21 Jump Street" anoche. Es una pelicula muy graciosa, y la pasamos muy bien! Si no la han visto aun, vayan a verla!!!
Aleshita: Bill, has visto la película "This Means War"? Es una película muy graciosa a cerca de agentes de la CIA y cosas de hombres... Mi novio y yo la disfrutamos mucho, incluso yo que soy mujer.

Sigo esperando respuesta...








Esta es del Lunes 26 de Marzo...


Tom: Siiii! Chicos ustedes ganaron el segundo round de "Musical March Madness" Muchas Gracias! Es increíble! Estamos en la tercera ronda! :)
Aleshita: Tom, Honestamente, fue una desición muy difícil para mi porque realmente me gusta mucho Muse, pero mi corazón está con ustedes! Seguimos en batalla!

Ahí no esperé respuesta porque no les pregunté nada! xD










Esta es del Martes 27 de Marzo:


Bill: LED Dance performance... Realmente genial, chécalo!
Aleshita:Bill, que tipo de musica te hace bailar? Por que he visto como bailas y eres bastante bueno!

Sigo esperando respuesta... A lo mejor porque tuve un error gramatical xD... me faltó un HOW! si mis maestros de inglés me leyeran... Pero lo escribí rápido...







Y la última del día!


Tom: En nuestro camino al Supermercado :-)
Aleshita: Bill, Tom ustedes realmente disfrutan ir al supermercado ¿Cierto? Yo realmente lo odio, pero a veces me gusta cuando puedo probar galletas gratis! LOL!

Sigo esperando respuesta...

Bueno, eso es todo lo que tengo de BTKapp por el momento... y así seguiré subiendo mis aventuras hasta que me respondan! Aviso: mi próxima actualizació será con la Fic! Las quieroooo!!!

lunes, 26 de marzo de 2012

Days in My Memory...

Estaba aburrida y de pronto sentí nostalgia... Tres diferentes días en tres diferentes años donde he completado mis sueños musicales... He estado ahí, descargando adrenalina. Estoy dispuesta a volver a repetir esas emociones que solamente la música puede hacerme sentir.


Muse! 16 de julio 2008 Arena Monterrey





Esta foto me la tomé con una playera que me compré del grupo, aun la tengo! y fue un viaje muy divertido! aunque no fue mi novio conmigo, porque en ese entonces solo teníamos un mes de relación y era demasiado complicado, pero fue muy divertido.


Coldplay! 6 de Marzo 2010 Foro Sol Cd. México





En esa imagen salgo con mi novio, y esa vez si fuimos juntos y estamos en las afueras del Foro sol... Coldplay es el único grupo en común que nos gusta...

Tokio Hotel 2 de Diciembre 2010 Palacio de los Deportes Cd. de México




Esta foto me la tomó mi novio mientras descansábamos un poco del mar de gente... la verdad me fuí hasta atrás porque no quería morir... pero los vi muy bien. Esa foto me da risa, porque me veo increíblemente CANSADA! Viajé toda la noche y llegué al medio día al palacio de los deportes... Fue mi concierto más estresante, por lo que representaba para mi, pero cuando se apagaron las luces y la música comenzó. Todo desapareció!


Los videos los tomé de youtube, o quiere decir que son mios, simplemente quería remarcar mis canciones favoritas de cada grupo... Las fotos sí! son mías... hahaha estaba en ese momento en el lugar...

simplemente quiero volver a vivir esos momentos...

domingo, 25 de marzo de 2012

Flash Informativo! :D


Hola Bienvenidas a su Flash informativo!
Quiero pedirles de antemano una disculpa...
Lamento mi tardanza con algunos capítulos, pero no se preocupen, la próxima semana es mi ultima semana de clases antes de las vacaciones de primavera y me tendrán mas seguido por aquí... y estaré tan seguido que les sangrarán los ojos! Ok not! ¬¬ pero tendrán mas noticias de mis aventuras sobre la App y podré subir las fotos de mis comentarios y podrán ver como los Twins me ignoran de una manera BRUTAL! xD Na! es broma, soy de las pocas Aliens que siguen las reglas y solo comento una vez por foto, video o Topic... normalmente comento más en los Chats pero los de las Administración no son muy constantes en abrir los Chat-Rooms y a veces pasan tres dias y no ponen nada!

En otras noticias, estoy escribiendo una minific... apenas tiene tres capítulos y la estoy puliendo antes de publicarla... Se llama Up in Flames! Bill será el protagonista y... Ya no les diré mas...Pero la publicaré dentro de poco... la proxíma semana quizá, depende de como vaya progresando, no se preocupen, publicaré al mismo tiempo I Belong to you! o puedo dejarla así que no se preocupen...

Noticias que a nadie le importan:

Estoy a Dieta! ¬¬ en dos semanas me iré de vacaciones a la Playa y quiero bajar un par de Kg.s para poder sentirme bien en traje de baño xD Si, soy patética, pero no quiero verme hinchada, sino bien... así que estoy en régimen alimenticio. No se me dificulta en lo más mínimo hacer dietas es más TODO el tiempo estoy a dieta.. hahaha pero soy fanatica de los dulces&golosinas y eso si me cuesta mucho trabajo, pero ahí voy.

Bueno, eso es todo por hoy en su flash informativo Favorito, me iré a hacer mi tarea y así... mañana subo capi y otra vez será Doble! O.O así que esperenlo....

Byee!!

martes, 20 de marzo de 2012

Capítulo 25 y 26 La plática

Nuevamente les dejo dos capítulos, es que si he andado ocupada, solo me quedan dos semanas de clase y pues me deja un montón de tarea... me iré a leer las Fics que tengo pendientes y a comentar... las quiero mucho y espero que les gusten los capis! Muack!




Frank y mi Madre se sentaron en la mesa de la cocina, estaba hecho un manojo de nervios, no sabía cómo comenzar, aunque normalmente y lo lógico, es empezar con el principio, pero… ¡Si ellos ya sabían el principio! Siempre llegaba quejándome lo que ese chico, me decía o hacia días atrás, no era fácil asimilar lo que había pasado con anterioridad y decirle a mis padres como estaban las cosas ahora, todos los cambios repentinos habían sido en cuestión de horas… desde que Bill me encontró en el estacionamiento apunto del desmayo. Había razones, para justificar el comportamiento de Bill pero solamente eran válidas para mí y con eso era suficiente. Yo estaba segura que mis padres terminarían por entenderlo, ellos siempre me dijeron que la vida tenía que continuar, no le veía nada de malo hacer el intento, recuerdo que al despertar vi la fecha en el calendario que tengo detrás de mi puerta… exactamente faltaba dos semanas para que Matt cumpliera cuatro meses de haberse ido… el tiempo estaba pasando demasiado rápido, pero aún estaba presente… aun lo extraño. Pero también llevaba una cuenta regresiva… me faltaban tres meses para terminar el conservatorio, y alcanzar a ser la gran compositora que siempre quise ser… ahora entendía a la perfección, la mejor cura es el tiempo. Ahora Bill comenzaba hacerme un efecto sedante y tomarle la misma importancia como en su momento lo fueran, no me había puesto a comparar a Bill con Matt, pero el perecido en algunos gestos y la manera en que se expresan eran casi similares, y en la manera que me hacían sentir era prácticamente la misma… No podía entenderlo. Mi madre me dirigió un mirada llena de presión, seguramente estaba impaciente por saber que era lo que quería decirles, aunque el pobre de Frank no se sabía lo que le esperaba.
La cara de satisfacción de Frank al disfrutar la cena que le había hecho mamá, se iba a quedar atrás con la noticia. Mientras yo me debatía por cumplir mi misión y esforzarme para poder abordar el tema.
-¿Qué hiciste hoy? –Mi madre fue la primera en cuestionarme, seguramente no aguanto más. Así que ya era el momento de lanzar la letal.
-Bueno… -Comencé a ordenar mis ideas. –Me desperté sintiéndome mejor, y tomé mis medicamentos yo solita. –Dije con una sonrisa fingida, mi madre prácticamente me había obligado a hablar. Aun no sacaba el suficiente valor para tomar el asunto… ¿Qué me pasaba? Yo no era así, acaso es tan difícil decir: “Mamá, Papá… Bill y yo queremos intentar una relación”. Estaba a punto de darme un tiro, me sentía patética. Mi madre volvió a mirarme para que continuara con mis noticias. Me aclaré la garganta y continué. – Después decidí hornear unas galletitas. –Hice todo lo posible por intentar continuar con el mismo tono de voz animado, pero sentía una revolución en el estómago provocado por los nervios del momento, así que ya no había salida… -Bill vino a visitarme y me ayudo a hacer… -Frank dejó caer el tenedor y este hizo un fuerte ruido con el plato.
-Bill… en mi casa ¿De nuevo?… -Dijo sorprendido. Mi madre le dirigió una mirada para calmarlo.
-Sí. –Hice como que no me había dado cuenta de su reacción.
-¿A que vino? –Le dedique una mirada a mi madre, Frank ni había hecho el intento por volver a probar bocado.
-Bueno, vino a platicar un poco y… Me invitó a salir mañana. Suspiré ante lo que me esperaba después de terminar la siguiente frase. –Es una especie de cita… Él quería que ustedes estuvieran enterados pero le dije que era preferible que lo hiciera yo primero. Mi madre suspiró y me sonrió… ¡Ella era la mejor! Mientras Frank parecía estar en un trance…
-¿Frank? –Este ni se inmutó estaba en la misma posición, es más ¡El tenedor seguía en la misma posición! -¿Frank estas bien?
-¡¿Estas saliendo con ese chico?! -Su reacción me causo tanta gracia que comencé a reír, seguidamente mi mamá continuó.
-Cariño, Madison está intentando continuar con su vida, y si ella y Bill ya arreglaron sus diferencias, no le veo el problema… -Frank la interrumpió.
-Siempre se quejó de sus malos tratos, y tú… -Me miró. –No quiero verte sufrir de nuevo. –La sonrisa se me borró del rostro… -No quiero que te haga sufrir de nuevo.




No pude evitar lanzarle una mala mirada… pero yo no era grosera así que lo mejor era tratar el asunto lo mejor posible.
-Frank… -Suspiré. –Sé lo que hago, Bill se disculpó conmigo y prometió no hacerme sentir mal de nuevo. –Su mirada estaba confusa.
-Espera… ¿El te pidió que hablaras con nosotros? –Asentí. El poco a poco fue relajando sus facciones. –Ah, ya… Eso está… -Comenzó a debatirse. –Si tú dices que todo va a estar bien, te creo, seguramente al final de cuentas es un buen chico. –Me sorprendí ante sus palabras ¿Lo había aceptado? -¿Ya son novios? –Dijo entre cerrando los ojos.
-Aun no, solamente tenemos una cita mañana, pero aun así, el quería hablar con los dos. –Por fin el ambiente se había relajado un poco. ¡Hasta volvió a tomar el tenedor en sus manos!
-Recuerdo que hace un tiempo llegabas hablando de ese Tom. –Lo interrumpí.
-Frank… Por favor. –Cerré los ojos. Intentando hacerlo entrar en razón. –Tom es Hermano de Bill… ¿Okey? Y es mi amigo. –El se relajó dándole un sorbo su copa de vino.
-Bueno, tienes razón… Yo solo quiero que seas feliz hija, y gradezco la confianza que aun nos tienes para decirnos que es lo que quieres hacer en la vida, muchos padres ya no tienen la misma confianza con los hijos y me alegro por ti. –Sus palabras eran sinceras, ese era el Frank que me gustaba.
-Por cierto. –Continué… -Bill y yo apenas estamos comenzando, ya sabes… No le hagas a pasar un mal rato con ese sermón de los noviecitos que nos diste a Matt y a mí… Creo que lo entendí muy bien la primera vez, yo le explicaré. –Mi madre disfrazó una carcajada en forma de suspiro, mientras Frank estaba sonriente, aceptando la pequeña alianza entre mi madre y yo. Fue bueno tenerla de mi lado, no sé cómo le hubiera hecho sin su apoyo.
-¿A qué hora vendrá Bill a recogerte mañana? -Preguntó mi madre intentando participar un poco en la plática, aunque ella estaba mejor de oyente.
-Pues en la tarde me imagino. –Había dejado mi plato en un lado, ya estaba satisfecha.
-¿A dónde te va a llevar? –Pregunto Frank interesado.
-Espero que te vayas olvidando de portarte como un inquisidor ¿Eh? –Mi madre regañó a Frank. Decidí de todas maneras, a pesar del regaño contestarle ya que se que era para su propia tranquilidad.
-Iremos a una fiesta… a una Disco. –Mi padre arrugó la cara y rompió a reír entre dientes.
-¿Tu? ¿En uno de eso lugares? –No sé cual habrá sido la expresión de mi rostro, pero pareció darse cuenta que no había sido un buen comentario.
-Hija, nunca me pondré en contra de tus ideales, es más me da gusto que estés muy animada… eso me reconforta. –Me hizo bien escuchar a Frank decirme eso.
-Debe gustarte muchísimo ese chico. –Comentó mi madre, mientras yo suspiraba, le sonreí…
-Creo que es hora de irme a dormir… -comencé a levantar los platos.
-Deja eso querida. –Dijo mi madre. –Mejor ve a descansar, no quiero mi vajilla incompleta, por si te duermes mientras lavas. –Puse los ojos en blanco mientras hacia un gesto con la mano restándole importancia. Subí a mi habitación, Los días se me pasaban extremadamente lentos, me cambié y me puse la pijama, del otro lado de la ventana diluviaba, deseé por un momento la playa… aquí siempre era frío. Hasta en los veranos necesitaba un poco de vitamina d. Me arropé con mi sábanas y mis ojos en cuestión de segundos comenzaron a cerrarse y los parpados se comenzaron a hacer más pesados… no tardé en quedar dormida, pero un sonido rompió mi trance, colándose por mis oídos. Con movimientos torpes tomé mi móvil, prendía la lucecita roja, era una llamada perdida de un número desconocido, en ese momento volvió a sonar rompiendo por completo nuevamente el sonido de mi habitación.
-¿Hallo? –No pude fingir la voz y esta salió demasiado apagada porque había estado durmiendo.
-Lo siento hermosa, te he despertado, pero solo quería escuchar tu voz antes de dormir. –Yo sonreí, pude sentir como se me subía el color por las mejillas.
-No te preocupes, a mí también me da gusto escucharte… -El se rió, claramente pude imaginarme su sonrisa perfecta y como se le achinaban los ojos cada vez que sonreía. –He hablado con mis papás, deberías de agradecerme, pero se te hará más fácil.
-Gracias por salvarme hermosa, pero Te dejo descansar… no quiero ser el culpable de tu desvelo… ¡Descansa!
-Gracias Bill igualmente… -Me encantó ese detalle, que me hablara nada más para darme las buenas noches… lo más seguro era que durmiera tranquila… volví a cerrar los ojos… estos nuevamente comenzaron a pesarme… y el sueño… comenzó de nuevo…