jueves, 16 de agosto de 2012
Capitulo del 35 al 37 Aléjate del recuerdo de mi hermano...
Antes de que lean el capítulo, quiero pedirles una disculpa... la verdad no es que no haya tenido tiempo, pero simplemente me entretuve en otras cosas, aunque no es mi intención dejarlas. Tengo como un Mega bloqueo en relación con la fic y eso me frustra demasiado ya que he estado intentando en no hacerla mierda... Disculpas... De nuevo.
Habia dejado mi auto alejado de ese portón enorme, Brooke parecía entusiasmada pero no tanto, en mi mente vagó el recuerdo… ¿Por qué no tenía la misma actitud de hace unos meses cuando se enteró que trabajaría con los Kaulitz?... Ni idea, pero recuerdo que estaba más emocionada que yo… Entre mis pensamientos se filtraba el sonido que causaban sus tacones en la acera, tengo que admitir que soy una quejumbrosa, y que me desquicio si algo comienza a molestarme. Mi corazón latía fuerte, nada más de pensar que Bill ya está cerca, hay que ser realistas…. Solo era su corazón el que me mantenía a su lado… si Matt estuviera vivo Bill no me interesaría en lo más minimo… estaba segura que el me había buscado para estar a su lado ¡Basta Madison! Odio ser terriblemente obsesiva.
-¿Estas nerviosa? –Pregunté con un tono cansado en mi voz, realmente el sonido de sus tacones me estaba matando ¿Era necesario venir tan elegante? No íbamos a un bar o a una disco… solo era una simple reunión improvisada, por eso decidí vestir con unas botas bajas, unos plebeyos jeans con un saco café un una bufanda de tonos secos… reí ante la expresión de Brooke, me miraba sin prestarme mucha intención.
-Realmente no. -Se acomodó un poco su rubia cabellera. -¿Vamos a Tardar? –Estaba comenzando a pensar que no deseaba haber venido. Realmente me sorprendió.
-Pues… -Vacilé un poco. –Hoy quiero dormir ocho horas seguidas, tengo clase mañana y estoy atrasada en algunas tareas. Pero tú puedes quedarte un rato más. –Ella negó en repetidas ocasiones. A lo mejor quería alejarme de Bill para no pensar en tonterías… me había hecho jurarle que dejaría el tema del trasplante y las coincidencias, pero por ningún motivo me quedaría cruzada de brazos.
Habían un par de autos en la entrada y más adelante los autos de los gemelos, subimos las escaleras del pórtico… nunca había estado en esa zona de Berlín la casa se veía linda por fuera, lo más seguro que dentro estaba mejor. Automáticamente la temperatura de mi cuerpo bajo notablemente, mi manos comenzaron a ponerse como el hielo, señal de que estaba cerca de Bill… siempre me sucedía lo mismo, desde el día que cruzamos por primera vez palabra. Dirigí mi dedo índice hacia el pequeño botón que se encontraba a un costado izquierdo del marco de la puerta, esta se abrió lentamente, hasta que una pequeña cabecita con tranzas negras se asomó… Tom.
-¡Bienvenidas! –Alzó los brazos de una manera graciosa… primero saludó a Brooke, ya que esta automáticamente abrió sus brazos, yo retrocedí un pequeño paso para no estorbar en su encuentro. Algo me distrajo… y nuestros ojos se encontraron de nuevo, haciéndome sentir una extrema paz, ya se había recargado en el marco de la puerta y alzaba la ceja de una manera que me encantaba.
-¿Y para mí no hay un abrazo? –prácticamente me tiré a él, había estado muchísimo tiempo alejada de esos latidos. Quería quedarme así por muchísimo tiempo. Tom nos interrumpió.
-Adelante… -Caminamos un largo pasillo, la casa era completamente hermosa, no tenía nada excéntrico, era absolutamente normal, con excepción de las repisas las cuales estaban llenas de premios y reconocimientos de los chicos. Llegamos hasta el patio, los chicos ya se encontraban ahí, una pareja llamó mi atención… se veían algo mayores a lo mejor un poco más jóvenes que mi madre y Frank, pero no por mucho, Bill me tomaba de la mano con mucha seguridad, pude sentir de nuevo el frio de la terraza, ya que el interior de la casa tenía una temperatura agradable, al bajar los escalones para llegar al jardín, Bill se acercó un poco más a mi tomando mi cintura, me gustaba tenerlo cerca, sonreí ante su contacto.
La pareja veterana fijo sus ojos en mí, me sentí incomoda porque nos acercábamos peligrosamente hacia donde se encontraban, desvié la mirada con algo de vergüenza, Mi abuela me decía que las miradas son como las palabras, si hablas demasiado serás un chismoso y si miras de más, también… cada navidad era el mismo sermón porque quería saber el contenido de mi regalos de navidad… Por mientras la pareja seguía observándome, hasta que estuvimos lo suficientemente cerca, sentí el calor subir a mis mejillas. La voz de Bill rompió el momento incomodo…
-Mamá, Gordon… Ella es Madison.
-Bienvenida Madison. –La señora me abrazó levemente y su acompañante me dio un buen apretón de manos… Estaba aun demasiado nerviosa que sentía mis rodillas temblar… ¡Acaba de presentarme a sus padres!
-Me alegro de conocerlos. –Dije casi con una voz ahogada, realmente no me lo esperaba.
-Llámame Simone. –Sonrió de nuevo y se acurrucó amorosamente en el brazo de su acompañante. Mientras yo sonreía de ojera a oreja con una repentina confianza que me sorprendió. Pude notar el alivio de Bill, que aun estaba a mi lado. –Bill no para de hablar de ti. –La tensión volvió nuevamente en el, mientras su madre hacia un gesto con la mano restándole importancia al comentario. –Pero por fin, estoy contenta de conocerte… Eres más bonita de lo que imaginaba o contaban mis hijos. –Me sonrojé, seguidamente miró a Bill.
-Es una lindura… Cuídala. –Le guiñó el ojo. Mientras este reia nervioso mientras yo… ¡Puf! No sé cómo pude mantenerme de pié…
-Sígueme. –entramos más atrás del jardín, había una pequeña terraza que tenía un lindo Bar, muy propio de las casas de la zona. Brooke ya estaba platicando con los chicos cuando me vio acercarme a donde estaban sonrió con complicidad, seguro se imaginó el momento de nerviosismo que debí haber pasado. Tom y los demás se encontraban tomando un poco de cerveza. Jane, también estaba ahí, platicaba animadamente con Gustav los saludé rápidamente y regresé con los demás.
-¿Gustas algo de tomar? –Se ofreció Bill, negué en repetidas ocasiones, no venía con la actitud de fiesta…
-Brooke y yo no nos quedaremos mucho tiempo, ella viaja mañana y yo tengo un poco de tarea atrasada. –Bill contestó con una mueca.
-Esta bien… -Dijo con un tono decepcionado en su voz. –Ya que no estarás mucho tiempo… sígueme, te tengo una sorpresa. –Una sonrisa angelical invadió su rostro, me tomó de la mano y tiró de mí con suavidad hasta que me levante de la silla, automáticamente posicionó su mano derecha en mi cintura y caminamos de nuevo al interior de la casa. Bill permaneció en silencio hasta que llegamos a la gran sala.
-¿Casi? –Pregunté impaciente, las sorpresas son mi punto débil, mi segundo nombre era curiosidad. Bill suspiró, parecía algo renuente para responder, comenzamos a subir al segundo piso.
Estaba más intrigada que nerviosa, no sabía qué tipo de sorpresa era, no me esperaba algo de su parte, vagamente me di cuenta que nos dirigíamos al siguiente tramo de las escaleras, no estaba prestando la suficiente atención, como para estudiar el lugar.
-¿Ya me dirás? –El dejó relucir su hermosa sonrisa.
-Si, pero aun no… no seas curiosa. –Soltó una pequeña risita con cierto encanto, ya nos encontrábamos en el segundo piso del lugar, había un vestíbulo revestido de madera. Nos habíamos detenido en una de las puertas.
-Mi habitación. –Me informó, al mismo tiempo abrió la puerta y me hacia entrar a esta. Era muy masculina con un toque moderno, a comparación la mía parecía una habitación de niñas… el gran ventanal que cubría casi toda una pared hacía que se convirtiera de lo mas romántico a estas horas de la noche. La vista iba directo al techo… simplemente maravillosa. Un estante repleto de DVD’S llamó mi atención, el cuarto de Bill estaba mejor surtido que una tienda de películas, en el rincón había un sofisticado equipo de reproducción, ni me atreví a acercarme, se veía demasiado frágil. La cama era esponjosa y espaciosa, y como era de suponerse el color que dominaba su habitación era el negro.
-¿Lista para tu regalo?- Se me formo un nudo en la garganta rápidamente. Se fue hasta el armario y sacó una pequeña funda negra. –Se que a lo mejor exagero un poco, pero… me encantaría que la uses. –Con delicadeza abrió el cierra de la funda, sacando la guitarra acústica más hermosa que había visto en mi vida. –Este es un modelo único, nadie más puede tenerlo… es exclusivo. Sé que ya tienes una, de valor insuperable, y que esta no se compara en lo más mínimo. Pero creo que la guitarra de Matt debe tener un lugar especial. –mi respiración comenzó a acelerarse, tuve que sonreír forzadamente para no dejar que las lagrimas caigan de mis ojos y se derramen por mis mejillas.
-¿Qué pasa? –Su mirada tenía un brillo peculiar que nunca había visto, el corazón comenzó a latirme rápido, y no me quedó remedio que aventarme a sus brazos. El tomaba mi cabeza y besaba mi cabello… no podía creer que lo estaba lastimando…
-Me haces Feliz. -Me encogí en hombros al tiempo que me sonreía sincero. Quisiera no tener secretos para él, mi ánimo estaba por los suelos… no esperaba sentirme más que una miserable. Las lágrimas rápidamente inundaron mis ojos. Realmente no mentía me hacía feliz pero no lo suficiente.
-Me alegro. –Le devolví una sonrisa como pude. Lo único que temía era arrepentirme de todo lo que estaba haciendo. Mientras mis ojos estudiaban mi expresión, su sonrisa se apagó y su frente se arrugo un poco. –A veces siento que te portarás grosero conmigo otra vez. –Dije para disimular un poco mi dolor. Una ligera sonrisa se curvó en sus labios y asintió.
-Lamento estropearte la ilusión, ya es demasiado tarde parara ocultar lo que siento por ti… -Me miro fijamente y selló esas palabras con el beso más perfecto que me había dado.
Delante de mis ojos tenia a una de las personas más perfectas… y ese era Bill. Aunque no me lo mereciera ¿A dónde iba todo esto? No podía estar alejada de Bill mucho tiempo, pero no me perdonaba el hecho de olvidar a Matt, aunque no había manera para agradecerle a Bill, por el regalo que me había hecho, me quede unos segundos seria, intentando sentirme cómoda con mis pensamientos. Después de ese hermoso regalo, bajamos de su habitación. Me sorprendí de ver a Brooke al pie de la escalera esperándome, tenía una expresión que pocas veces había visto, su seriedad no era normal.
-¿Qué pasa? –Bajé un poco más rápido para legar a su lado, mientras ella tenía la vista fija en Bill y lo miraba con un poco de melancolía.
-Ya es un poco tarde. –Intentó deshacer el nudo que había en su garganta. –Mi vuelo sale al medio día. –pero su vista se enfocó al regalo que me habían dado recién, y volvió a enfocar su vista en mi acompañante. A pesar de no sospechar nada, Bill la observaba con algo de preocupación, porque parecía que estallaría en llanto en cualquier momento.
-Está bien, deja me despido de los chicos… -Salí al jardín nuevamente con paso apresurado despidiéndome de todos con algo de prisa, no pude tomarme el tiempo suficiente para despedirme de Bill ya que Brooke estaba de lo más impaciente, de hecho me ignoraba, con un poco de enfado.
Entramos al auto, y lo puse en marcha y di la vuelta para dejar a mi amiga a su casa ya que teníamos que tomar la autopista. Ninguna de las dos hablaba, el silencio reinaba en el auto. Ladeé mi cabeza para ver la expresión de sus ojos, al hacer esto quedé sorprendida. Su mirada estaba un poco cristalina y tenía el seño fruncido por evitar escurrir una lágrima.
-¿Qué sucede? –Al terminar de preguntarle, ella exhaló pesadamente, me di cuenta que su respiración comenzaba a recortarse.
-Creí que podía soportarlo pero no es justo… -Murmuró con frustración.
-¿Qué cosa? – Ignoró mi pregunta por completo.
-Madison, me prometiste no hacer nada. –De inmediato pensé en Bill. Ella me miró dándome a entender su molestia, mientras yo esperaba que mi expresión no fuera de culpabilidad. -¿Qué pasará el día que Bill se entere del verdadero motivo por el cual estas a su lado? –Sentí como mi rostro se tensaba, nos respondí a su pregunta, ya que no quería más acusaciones, con la mías eran más que suficientes. –Te confieso que tal vez me encuentra en la misma situación. –continuó. –Pero estoy completamente segura que ese no es mi hermano y si porta un corazón… eso no lo hace nada mío, es mejor que dejes las cosas como están. –Hay secretos que no te pertenecen y no puedes obligarte… El no es mi hermano. –Eso no lo iba a discutir, pero me sentía obligada a cuidar el corazón de Matt aunque tenga que hacer lo posible y quedarme con Bill.
-No sé a qué viene todo este sermón. –contesté tajante, estábamos cerca de su casa a unas cuantas cuadras. –Por primera vez… desde que tu hermano se fue, me siento cerca de él y nadie me va a separar de su lado.
-¡Ni estás segura que sea mi hermano! –Alzó la voz.
-¡Encontraré la manera de hacer esto funcionar! –Me exalté.
-¡Por favor Madison! No seas infantil. –Nos quedamos en silencio. Mi expresión seguramente era de sorpresa, nunca pero nunca, nunca había discutido con ella, me estacioné justamente en su casa.
-Lo siento. –Susurré. Me miró enfadada.
-Lo que me lastima, es saber que estas perdida con tu obsesión, lo que deberías de hacer es alejarte del recuerdo de mi hermano, y si en verdad Bill es para ti, no lo hagas sufrir de esta manera. –Me miró implacablemente y dio media vuelta para entrar a su casa.
Recordé que en mi sueño Matt me pidió alejarme de su recuerdo y ahora su hermana me lo recordaba. La misma presión me hizo derramar unas lagrimas… ahora estaba decidida a investigar quien le había donado ese corazón a Bill.
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Oh por dios! pero que buen capiii! no te preocupes si no has podido pasar antes a subir capi o algoo! a veces todas necesitamos un respiroo !
ResponderEliminargracias por subir el capi es perfectoo, original, triste..no se tiene de todo un poco! pero por dio k no hagan sufrir a bill!
bueno..ya me voy! cuidate :)
No entendí! .__.
ResponderEliminar¿A que se refiere Brooke al decirle eso a Madi al final?
pero en fin.. me ha encantado! :DD
AL FIIIIN ESTOY AQUIII!!! Y me alegrooo muchooo de haber leido este impresionante kpi triple!!! Maddy konoce a Simone y Gordon, Billito le regala una fabulosa guitarra y Brooke se molesta kon ella ya ke kiere ke le diga a Billito (lo ke presume Maddy) ke el korazón de Matt late en su interior y por eso esta junto a él... es lo ke entendi :/ kuidate besos y avisame kuando actualices bonita :D ♥
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