
Ya no soportaba estar ahí, por primera vez en la vida, me sofocaba estar en el aula de clases, caminé hacia uno de mis casilleros, tomé mi abrigo y bajé las escaleras en una velocidad record. Sin fijarme, mis hojas y unas cuantas partituras cayeron al piso.
-¡Arrrrg! ¡BASTA! – Grité. Cualquiera que hubiera pasado a mi lado y veía ese comportamiento en mí se asustaría y me enviaría directo con un loquero. Pero nada me salía bien últimamente. El móvil me desconcentró haciendo un ruido espantoso en los solitarios pasillos del conservatorio.
-Hallo, ya estoy cerca. –Caminé un poco más rápido, Empujé una de las puertas.
Ahí estaba, esperándome, como lo venía haciendo últimamente, mientras caminaba hacia él, sentía frustración, había tenido un día de Mier*Da. Tiré mis cosas en el asiento delantero del auto. -¡No puedo más! ¿Sabes? –Matt me miró y abrazó dándome ánimos.
-Madison, ya pasará… Lo único que tienes es que estas estresada. –El me sonrío, mientras yo lo miraba con una mueca de fastidio.
-Es que tú no sabes… -El me abría la puerta del auto, me senté en el asiento del copiloto. –Hoy me llamaron la atención tres veces en clase… ¡TRES! –Dije poniendo énfasis en la última palabra, el me abrochó el cinturón de seguridad, terminando me besó fugazmente y dio la vuelta para subirse al auto y arrancó.
-No pienses en que todo te sale mal… tienes que ser más positiva, a lo mejor tienes que ir al doctor. –Lo miré con espanto.
-Sabes que odio los doctores, los hospitales… no puedo estar en esos lugares. –Hice cara de asco. Matt rió.
-¿Hoy pudiste descansar? –Yo negué con la cabeza, esas pesadillas iban a acabar conmigo.
-Maddy, solo estás estresada. –Guardé, mis carpetas y partituras en mi bolso. Me quedé en silencio, tratando de ordenar mis ideas, mientras llegábamos a casa.
-¿Quieres pasar un rato? –El aceptó, caminamos hacía la entrada de mi casa. Abrí rápido azotando la puerta. -¡Ya vine! –Mi mamá venia subiendo las escaleras del sótano, llena de manchas de pintura roja en su bata. Matt abrió los ojos sorprendido.
-¡Hola chicos! –Mi madre se acercó y me besó.
-Parece que asesinaste a alguien. –Ella rió e hizo un gesto restando importancia.
-Es que adelantaba el cuadro que me encargaron. –Mi madre era Artista plástica en sus tiempos libres y pero en realidad era Chef. –En un momento está la cena… -Me miró detenidamente y quedó seria. – ¡Madison! ¡Mira que ojeras Traes! –Yo desvié la mirada.
-Ya sé… -dije con pesar. Ella me tomó por las mejillas y me dijo pausadamente.
-Si continúas así te llevaré al Doctor. –Yo me negué, ¿Se pusieron de acuerdo Matt y mi madre? Se empeñan tanto con eso de los doctores, siempre he sido una persona sana, porque evito a toda costa eso de los hospitales y los médicos, cuando tenía ocho, abuelo se vio muy enfermo y estaba conectado a tubos y cosas así, tiempo después el falleció y de ahí … un trauma.
-Hija, no puedes seguir así… -Nos quedamos en silencio los tres en un momento. – ¿Matt? –Mi madre se dirigió a mi novio. -¿Puedes hacer que descanse un poco? –El asintió, mi madre era muy liberal, ella era madre soltera, nunca conocí a mi padre, pero tenía uno… Frank que desde hace muchísimos años es novio de mamá, El es un importante gerente de ventas, serio, propio, todo lo contrario a mi madre, la combinación perfecta.
-Claro que sí. –Contestó. Llegamos a mi habitación, me vestí con algo más cómodo. Matt comenzó a quitar las almohadas que adornaban mi cama, junto con algunos muñecos de felpa. Y se recostó en la orilla de esta.
Tomé el control remoto del televisor y se lo tendí a para que no se aburriera mientras yo intentaba descansar. Mis ojos pensaban… solo quería dormir y estaba un poco más tranquila por tenerlo a mi lado, el me abrazó.
-Te amo muñeca, Descansa un poco. –Yo me junté más hacia él, acomodándome en su pecho. Mis parpados comenzaron a hacerse más pesados. Hasta que comenzó la pesadilla.
Corría por un pasillo interminable, este era un sueño diferente, estaba en un hospital… El cuerpo de Matt estaba en una cama, pero veía que los doctores no se preocupaban por él, sino por la persona que estaba en la cama de junto. Yo sentía pánico, quería entrar a ese cuarto para decirles que mi novio estaba mal también y que lo curaran…
Intenté a golpear con fuerza el gran vidrio de esa habitación pero me sentía demasiado débil a pesar que golpeaba con todas mis fuerzas… comenzaba a desesperarme… quise gritar, pero de mi garganta no salía ni un tipo de sonido. Comencé a llorar de frustración… Las lágrimas invadían mi rostro la persona de la cama de junto se levantó perfectamente… pude ver el cuerpo de Matt sin vida…
-¡Madison!... Despierta corazón, es solo una pesadilla. –Sentí alivió inmediato al ver sus ojos posados en los míos. -¿Estas Bien? –Asentí.
-No creo poder dormir de nuevo. –La cabeza me daba tantas vueltas, no podía pensar con claridad.
-Intenta hacerlo. –Matt acomodó un poco mi cabello. -¿Soñaste feo?
-Si –Casi fue inaudible mi respuesta.
-Me preocupas… y mucho, ya no duermes, no comes, no te sientes animada… y todo es sin ninguna explicación. –La vista comenzaba a nublarme a causa de las lágrimas, pero a lo mejor era estrés.
-Creo ya pasará… me relajaré este fin de semana. –Le sonreí feliz.
-Amor, hoy es la fiesta de Steve ¿Tienes ganas de ir? –Yo negué con la cabeza, Steve no era una persona de mi agrado, siempre era muy fiestero a pesar que Matt no tenía vicios no me agradaba mucho la idea, pero era su mejor amigo y no podía ponerme como esas novias controladoras de Asco, yo no era así.
-Prefiero quedarme aquí en casa, tengo que entregar unas letras para el lunes a lo mejor me quedo componiendo algo… Espero que no sea frustrante. –El pasó una mano por la espalda dándome ánimos.
-Bueno, en ese caso… Te daré algo para que te inspires. Regreso en un momento. –el salió de mi habitación, yo suspiré tan solo de pensar en mi sueño me daban escalofríos. Una semana sin dormir, de ser de una de las alumnas más destacadas en el conservatorio de música, en esta semana pésima, todo se había vuelto lo contrario.
-Ya vine… -Dijo mi novio entrando a la habitación. –Te dejo mi guitarra para que te inspires. –Yo quedé con la boca abierta, ni novio era la persona más especial cuando se trataba de su guitarra, ahorró tres años para poderla comprar. A veces me dejaba usarla pero solo por un par de ocasiones, y bajo su estricta supervisión pero era la primera vez que me la dejaba todo un día.
-¿Es en serio? – El asintió… -¡Wow! ¡Gracias!. Te amo. –Lo besé
-Espero que te ayude, lo único que quiero es que estés bien, porque eres lo que más me importa en este mundo. –Lo amaba tanto… Siempre fui una enamorada empedernida, uno de mis mayores deseos era encontrar el amor verdadero, y saber que era compartir las cosas más insignificantes de la vida con alguien como, quitar el brazo de la butaca del cine para abrazar a tu pareja. Sonreírse con complicidad, caminar tomados de la mano. Matt hizo que viviera por primera vez esas experiencias, él ya se había vuelto en mi cómplice… Mi mejor amigo.
-Prometo cuidarla. –Reí divertida, él se colocó las manos en la cintura.
-Esa guitarra y tú son mi vida entera. –Entrecerré los ojos.
-Mas la guitarra que yo –El se acercó serio besándome la frente.
-Madison, ¿me amas? – ¿y ahora? Cuál era el motivo de esa pregunta si la respuesta era obvia.
-Por supuesto que te amo, Lo sabes. –El sonrió y suspiró.
-Bueno, prométeme una cosa. –Dijo aclarándose la garganta. –Quiero que mañana veamos a un doctor para que te ayude con el estrés. -¿Qué? ¿Ahora me chantajeaba con eso? Fruncí el seño y me crucé de brazos, en una parte tenía razón, ya no quería mas estas pesadillas y sentirme desubicada. Solo deseaba estar en paz, sin esa terrible presión en el pecho.
-Lo pensaré en la noche ¿sí? –me abrazó y me besó con fuerza.
-¡Eso es todo! –Gritó emocionado. –Bueno muñeca, creo que es tiempo que me vaya a la fiesta, ¿Te hablo de ahí vale? -Se acercó peligrosamente a mí, yo hice una mueca de tristeza, no quería que se fuera.
-Diviértete y con mucho cuidado. –Le acomodé el cabello, más bien lo despeiné.
-Descansa y recuerda que te amo con todas mis fuerzas. –Junto su cuerpo con el mío y me dio un beso largo y profundo de despedida… fue muy largo y muy profundo…demasiado largo y demasiado profundo.
-Adiós amor. –Se despidió solo alzando la mano.
El me hacia ver la vida más fácil, y de manera positiva. Fui a mi escritorio y prendí la pequeña lámpara, y apagué la luz de mi recamara, me gustaba componer casi a obscuras, así fluía mejor todo… Pero había un pequeño detalle, la tele… no encontraba el maldito control remoto, pero la noticia hizo que indiscutiblemente mirara la pantalla.
Hoy se cumple una semana que nuestro cantante del momento Bill Kaulitz de Tokio Hotel, se encuentra internado en uno de los mejores hospitales de Alemania por Razones desconocidas.
Su hermano Tom Kaulitz, no ha dado declaraciones al Respecto, pero al ver las fotografías… Es indescriptible el semblante de su rostro.
Empresarios y su equipo de trabajo, están preocupados, porque han tenido que cancelar su Gira europea por seis meses… o Hasta que el cantante refleje mejorías en su estado de Salud.
Aunque El motivo de su estancia en el hospital no se ha dado a conocer… Cientos de Teorías sin valor, han salido a flote… Una enfermedad mortal, Anorexia, incluso sobredosis por algún uso indebido de Drogas.
Las Fans han demostrado su apoyo incondicional al cantante, pero quieren saber el motivo, por la que su ídolo, no puede continuar su gira… y exigen saber sobre su estado de salud ya que quieren dar su apoyo al cien por cien…
Apagué el televisor con el control, me desesperaba el sonido que producía, y más aun con noticias sin sentido para mí,… Miré mi escritorio esa hoja en blanco estaba lista para una nueva melodía…
Como era de esperarse, no salió nada de mi cabeza… Matt tampoco llamó, a lo mejor no tardaría en hacerlo… estaba dispuesta a dormir, le llamaría si despertaba con pesadillas, así que cerré mis ojos para intentar descansar… Pero nunca me imaginé que cuando despertara viviría realmente una pesadilla....
Comence a leer la fic, y en verdad me dejo un buen gusto, creo que ya me gusta y de verdad que quiero seguir leyendola, no se me gusta. Tienes un cierto parcido a Kari para escribir, bueno ahi te descubri, pero la cosa es que tal como me gusta la form de narrar de ella, sencilla pero profunda a la vez, tu tambien me gustaste...sono raro eso, pero me gusta la forma en que te explicas :)Andre
ResponderEliminar