
-Hola… -Dijo con voz tranquila y amigable. Levanté la vista sorprendida de que me hablara, se sentaba en el sofá de junto y me miraba directamente, tenía un gorrito y se veía lindo. Su rostro perfecto era amable y franco, nada comprado con los días pasados, cuando en su expresión solo había sarcasmo y seriedad. – ¿Tuviste un buen fin de semana? –Estaba confusa la cabeza me daba vueltas. ¿Todo esto era producto de mi imaginación? Ahora se portaba con amabilidad, tenía que responderle rápido, pero no se me ocurría nada para contestar, aunque la pregunta haya sido la más sencilla del mundo.
-Si, gracias. –Tartamudeé.
-Oh. –Contestó, ya no añadió nada más. Violenta desvié la mirada. Gracias a Dios, David pasó por la habitación. Traté de prestarle un poco de atención, ya que nos pidió que comenzáramos a ensayar la letra un poco, para mantenernos ocupados. Alcé la vista y el sonreía burlonamente, que solo pude verme como una tonta.
-Comencemos. –La sonrisa de Bill se desvaneció y mostro su seriedad perfecta, y me comenzaba a preguntar si era capaz de soportar la situación. Aunque debería de resultarme sencillo porque yo ya había hecho un montón de veces, pero Bill nunca me había intimidado tanto como hoy. Toda esta sensación se volvió realmente molesta, no entendía por qué reaccionaba así, el efecto que el causaba en mí era distinto. Comencé a estudiar la letra en silencio tratando de concentrarme lo más que pudiera en ella, por el rabillo del ojo pude ver que se levantaba y se sentaba junto a mí en ese sofá.
-¿Te importa si miro un poco la letra? –Asentí y le cedí el cuadernillo, al dárselo nuestras manos chocaron, al parecer él también estaba nervioso.
-Lo siento. –Dijo apenado, Tomó el cuadernillo con cuidado y miró nuestra letra. Tengo que admitir que lo observe como una estúpida, es como si supiera que en las noches sueño con él y eso hace que me parezca extremadamente lindo. ¿Pero qué cosas digo? Me regresó el cuadernillo, volví a estudiarlo de nuevo.
-Creo que nos vienen sobrando unas frases. –dije intentando comprobar si estaba fingiendo amabilidad conmigo, seguramente con este comentario, el encanto acabaría y terminaría por decirme que no sé nada y bla, bla bla… así que el Bill amable se esfumaría al instante.
-¿Te importa si hecho un último vistazo? –Esta vez no me pidió el cuadernillo, ni mucho menos fue grosero, si no que se acercó extremadamente a mí, haciendo que mis latidos volvieran desbocados y mis manos sudaran. Observó detenidamente el cuaderno con la letra, pude sentir su aliento en mi rostro, olía a cerezas, de pronto su rostro serio se convirtió en una sonrisa encantadora. ¡Maldición! No había logrado que se pusiera grosero. Y me sentía enfadada por eso… ¿Quién me entiende? Primero me quejo que mitad de trata mal, y ahora no quiero que me trate con amabilidad. Que estúpida soy. Le pasé el cuadernillo para que no notara que me ponía extremadamente nerviosa por lo cerca que estaba de mi. Él lo colocó a su lado y eso me dejo sin nada más que hacer, excepto evitar mirar a Bill,… cosa en que fracasé terriblemente ya que lo hice de reojo y de nuevo el me observaba con ese punto de frustración en él. Al parecer su máscara de niñoqueseportabien acabaría muy pronto. Seguía sin entender el cambio de actitud de Bill para conmigo, intenté ser razonable e imaginar que Tom, le había comentado algo a su gemelo y gracias a esto su actitud se había cambiado para bien.
-El color de tu cabello… es diferente. –Me pareció que se esforzó por mantener una conversación conmigo. La paranoia volvió a apoderarse de mí. Era como si le hubiera puesto demasiada atención a mi conversación con Tom antes de llegar al estudio.
-Si, lo teñí el fin de semana. –Le respondí con sinceridad y fingir que él era tan normal como el resto. Seguía intentando deshacerme de aquella estúpida sensación de sospecha y no lograba concentrarme.
-No te gusta el rubio. –Afirmó
-Tampoco el negro. –Le respondí y el sonrió. Parecía fascinado con mi respuesta ya que su cabello era negro.
-¿Quién te inspira para componer? –Nadie me había preguntado eso, ni siquiera los maestros en el conservatorio.
-Pues… Es complicado. –Inmediatamente pensé en Matt era él mi motivación entera.
-Me imagino que podré entenderlo. –Sonrió.
-El que fue mi novio. –Su rostro cambió por completo y no pude evitar bajar la mirada.
-Eso no me parece demasiado complicado. –Se mostraba simpático. -¿Desde cuándo no son novios? –Mi mirada se volvió ausente, pero quería responderle, algo dentro de mi quería seguir platicando con él.
-Falleció hace un par de meses. –Mi voz transmitía tristeza hasta donde yo me di cuenta. No entendía su interés, pero su mirada era fuerte, como si la ilusa historia de mi vida fuera de su real importancia.
-Lo siento. –Me sonrió dándome ánimos. –Aunque no lo entiendo. –Suspiré ¿Por qué le explicaba todo esto? El continuaba mirándome con curiosidad.
-La verdad Matt era el motor de mi vida y decidí usar su memoria para componer. –El desvió su mirada.
-Así que ahora compones porque te sientes desdichada. –Señaló.
-¿Y? –Le dije con voz desafiante.
-Pues no se me hace demasiado justo. –Se encogió en hombros, aunque su mirada todavía era intensa.
-La vida no es justa.
-Creo haberlo oído antes. –Admitió secamente. –Finges bien. –dijo rápidamente desviando la mirada. –Pero puedo apostar que sufres más de lo que aparentas. –Hice una mueca y resistí el impulso de arrancarle la cabeza o sacarle la lengua, lo sé es infantil pero era lo único que se me ocurría. – ¿Me equivoco? –Pregunto. Lo castigué ignorándolo. –Creo que no… -Murmuró respondiéndose a sí mismo.
-¿Y a ti que te importa? –Pregunte irritada, Lo admito, tengo poca paciencia y su actitud amable me estaba volviendo loca.
-Muy buena pregunta. –Nos quedamos en silencio, no sé si me respondió a mí, pero creo que era la única respuesta de su parte que iba a tener. Exhale de golpe intentando calmar mi frustración.
-¿Te molestó? –pregunto divertido. Lo miré sin pensar y respondí con toda sinceridad.
-Honestamente no, estoy más molesta conmigo misma… Frustrada. –El se acomodó en el sofá. A pesar de todo lo que me había dicho parecía sincero.
que bueno seguirás publicando la fick ... yo tmb odio fotolog me borro todos los links de las fick que seguía pero aquí vengo a seguirte desde él x)pk esta fick no me la pierdo por nda x)
ResponderEliminarVa a ser muy dificil volver a comenzar, por que todas las personas estan en fotolog... y asi, puedes compartir este blog por Twitter y Facebook eso es lo bueno de aqui...
Eliminaren fin pues, de verdad te agradezco muchiiiiisisismo verte por aqui y ni modo el Fotolog nos jugó mal!
Odio las desubicaciones de Bill pero que va la fic es así & la amo :)
ResponderEliminarUff! Yo tambien quiero ahorcarlo, es tan pregunton! jajaja!xdd pero se ponen nerviosos con el otro!w.w
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