domingo, 12 de febrero de 2012

Capítulo 15 ~Creí que no querías ser mi amigo.~

Bueno antes de que lean el capitulo, queria saludarlas un poco... Tengo mucha tarea y ni siquiera he comenzado... He estado algo enferma, es como si todas las enfermedades vinieran en un solo paquete, hace dos semanas tenia gripe, la semana pasada tenia un dolor fuerte en mi estómago.... y la nueva es que ayer la voz se me fue por completo... si, casi no puedo hablar y tengo un dolor de garganta incréible...
la semana pasada falte a la escuela y pues se me junto la tarea... quiero morir, por que sigo sientiendome mal y tengo que hacerla... perso decidí subirles Capi... espero sus comentarios y gracias por seguirme hasta aquo las amooo!! :D

...









Entré a hablar con David para pedirle permiso de pasar el resto de la tarde en casa, ya que de pronto me comencé a sentirme algo mal, supuse que era por el coraje que había hecho por culpa de Bill, ¡SI!… era totalmente su culpa, si me hubiera ignorado como de costumbre, no me sentiría tan mal, pero toda la discusión tubo algo bueno, pasaría a comer con mis padres así que aprovecharía todo para pedir permiso para ir a visitar a Brooke.
Saliendo de la oficina de David, los gemelos entraban.
-Nos vemos. –Dije con voz flojita, tuve que generalizar el saludo porque si solo saludaba a Tom, entraría al jueguito de Bill y eso era ponerle demasiada atención.
-¿Ya te vas? –Preguntó Tom algo extrañado, por la hora.
-Estem… sí, creo que enfermaré. –Comencé a tartamudear, cuando sentí la mirada de Bill, de preocupación.
-Entonces, lo mejor es que descanses. –Afirmo Tom. Y yo asentí.

Caminé hacia el estacionamiento y el coche de Bill estaba junto a mío. Si fue coincidencia, que desafortunada, porque me entraba la tentación de rayarlo… total no todos saben que ni siquiera juntamos palabra, así que nadie sospechará de mí. ¡Vamos Madison! Decía esa vocecita. La ignoré seguro era el dolor de cabeza que no me hacía pensar bien. No pasaría nada si lo rayaba capaz al otro día llegaba con otro coche nuevo. Me subí a mi auto tratando de guardar temperatura, los dientes comenzaron a chocar por el frio que sentía, prendí la calefacción y esperé en el auto mientras esta agarraba una buena temperatura. Encendí el estéreo del auto y lo conecte a mi reproductor, comencé a cantar
Antes de llegar a casa decidí marcarle a mi Mamá avisándole que llegaría temprano a casa, sentía que la cabeza me explotaría, pero si mis padres descubrían que me sentía mal, no me darían el permiso para ir a visitar a Brooke, así que lo mejor era mantener mis malestares en secreto.
La cabeza me daba vueltas, me puse a pensar de cuantas veces dije la palabra Bill durante el día, ¿A qué se refería al decirme que no me quería cerca de él?
Sentí un dolor intenso en la cabeza. A lo mejor se había dado cuenta de que lo observaba demasiado y no quería darme esperanzas, y que nuestra relación era solo componer… pero yo a él no le interesaba nada. ¿Qué cosas digo? Naturalmente no le interesaba ni un poquito, pensé enojada mientras pude ver por el espejo retrovisor que mis ojos estaban algo rojos, seguramente era el malestar y el dolor de cabeza que sentía. Yo no era interesante, él era muy interesante, misterioso, perfecto, lindo y posiblemente capaz de traerme de un hilo. No me gustaba esa sensación, yo… simplemente no podía, Matt aún estaba ahí, es muy pronto. Pero al pensar en Bill es como si ese enorme vacío desapareciera por completo.
Pero está bien, si él me pidió que me alejara… lo iba a cumplir, lo dejaría tranquilo. Soportaría esa enorme condena. Y al paso del tiempo yo dejaría de pensar en el… Lo acepto, Bill me interesa más de lo que aparento

Al llegar a la casa mi madre había cocinado algo delicioso, pero ni el olor exquisito que emitían los platillos italianos que había cocinado, hacían que este malestar desapareciera… Lo mejor era ocultar la verdad.
Aguante lo suficiente el dolor y esperar a que termináramos de comer todos juntos.
-Estem… ¿oigan? –Frank y mi madre me miraron al mismo tiempo, era la primera vez que hablaba mientras estábamos en la mesa.
-¿Si? –Contestó Frank.
-Este… Quería que supieran que este fin de semana quiero ir a visitar a Brooke… Si les parece bien, claro. –Ellos dos se miraron y el semblante de sus rostros eran raros.
-¿Hasta Rusia? –Dijo mi madre.
-Si, hay vuelos bastante económicos, y no es mucho tiempo. Solo para el fin de semana.
-Bueno en ese entonces, hablare con su madre para que no hayan problemas. –Sonreí.
-Gracias, ahora me iré a acostar, tengo algo de sueño.
Dormí hasta el día siguiente, habían sido exactamente quince horas continuas de sueño, solo me desperté porque mi mamá se fue a asomar para ver si estaba todo bien. Cuando amanecí me sentía peor, contrabajo me pude levantar de mi cama. Hice todo con calma y me fui al conservatorio, salí casi moribunda de ahí, sentía muchísimo frio… no estaba nada bien.
Al llegar al estudio me estacione lo más lejos posible del coche de Bill ya que con este malestar tenía miedo de hacer algo estúpido y pagarle un coche nuevo. Caminé lento el cuerpo me dolía y mi aspecto seguramente no era bueno.

Prácticamente venía arrastrando mi gran bolso, sin fijarme Bill se puso a un lado de mi y la tomó y se la colocó en el hombro para ayudarme.
-Me asustaste. –Dije sin ganas. El me miró y sonrió.
-No tengo la culpa que seas despistada, pasaste a mi lado y ni siquiera me dirigiste una mirada. – Como de costumbre hablaba con calma y con voz pausada, fruncí el seño ante su rostro perfecto. -¿A qué se debió tu partida en la tarde?
-Se suponía que fingías que no existía, y lo que me pasa no te debe importar ¿o sí? –Ya sé soy una grosera de Mie*Da, pero no buscaba la manera de deshacer esos sentimientos.
-No finjo que no existas. –continuo. Sentí ira en ese instante él era totalmente contradictorio.
-¿Disfrutas verme enojada cierto? –Su mirada no era tan amable después de todo, era increíble que las veces que habláramos estuviéramos discutiendo.
-Madison, eres totalmente absurda. –Dijo con frialdad. Y de pronto sentí como la cabeza comenzaba a darme vueltas. Estaba sorprendida, asombrada, nadie en la vida me había tratado como Bill lo había hecho… Jamás. Lo fulminé con la mirada y caminé hacia la entrada del estudio.
-¡Espera! –Yo hice como no lo escuché y seguí caminando, pero rápidamente me siguió al paso. –Discúlpame, no digo que no sea cierto el ignorarte.
-Déjame sola Bill –Le pedí.
-Escúchame Madison… Quería pedirte algo. –Sonrió.
-¿Acaso eres Bipolar? ¿Sufres de algún trastorno de personalidad? –Le pregunté, mi voz era sarcástica.
-¿Me vas a dejar decirte? –Suspiré.
-Me preguntaba si el sábado en la noche…-Lo interrumpí.
-¿Hablas en serio? –Me exalté. –Ya dije que no iré a esa FanParty . –El se puso serio y me dedico una mirada que no supe entender.
-Por favor ¿Me dejas terminar? –Le quité mi bolsa del hombro para poder huir sin problemas.
-Ayer dijiste que viajarías y la verdad, no te ves muy bien como para irte ¿No quieres dar un paseo el sábado en la noche? –En ese instante no comprendí sus palabras.
-¿Con quién? –El latido de mi cabeza se hizo más intenso.
-Conmigo… -Contestó claramente. Yo sentí como el cuerpo se me paralizó por completo.
-¿Por qué? –Tartamudeé.
-Mira Madison, la verdad tengo que ir a esas fiestas, pero nada más puedo estar poco tiempo y tú estás enferma. –Me tocó la frente con sus manos heladas. Sentir su contacto casi hace que mi cuerpo se desmorone, así que me alejé violetamente de su contacto. Su semblante le cambió. -¿Segura que no quieres ver al doctor?
-Eso a ti no te importa. –Fui cruel al responder, pero no me gustaban sus actitudes.
-Madison… -Lo interrumpí.
-Bill de verdad no te entiendo. –Sentí un escalofrío al decir su nombre. –Creía que no querías tener ni la más mínima relación de nada conmigo.
-Si, dije que era mejor no tener ni un tipo de amistad, pero eso no quiere decir que no quiera y lo deseé.
-Que amable eres, eso lo dice todo. –Dije sarcástica.
-Creí que sería mejor no ser amigos, pero ya me canse de estar evitándote.
Su mirada era diferente, me sonreía como nunca antes lo había hecho, era extremadamente perfecto. -¿Entonces nos vamos de paseo el sábado? –Yo no podía ni moverme. Ni hablar, las palabras no me salían era como si me hubiera vuelto una muda. –Conste que te doy tiempo para que decidas si quieres mi amistad o no.
Ahora si… SIN PALABRAS

7 comentarios:

  1. WOW!!!!!!! yo igual estoy sin palabras!!!! ea que AAHHHHHH! me gusto mucho, mucho, mucho y espero que Madison siga que si!! skljdfhl saludos! :D

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  2. si! sin palabras es como me has dejado a mi!!!!!
    O.o dios! me encantan lo bipolares que son!*-*
    hahah
    subi nuevo capis! espero que leas!
    y recuperate :)
    espero otro capi impacienteeee!

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  3. hasta yo me quede como Madison quien lo
    entiende es tan bipolar, espero que acepte salir con
    él aunque tiene que hacerlo sufrir un rato antes de
    aceptar x)


    espero que ya estés mucho mejor cuídate

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  4. Holaaa! O.O asi kede... pero kreo ke ya entendi de ke va su tan kambiante actitud :) y kreo ke Mady deberia darse una oportunidad de intimar... ups!... digo de intentar entender el por ke de sus actitudes ;) sssseeee!! soy ladyrosedark Besitos noely ♥

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  5. De verdad me hace recordar una frase de una canción; "Trastorno Bipolar es mi enfermedad..." Dios pero es tan encantador.

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  6. Pfff! que me dará algo, es que ppfff! ella enferma && él haciendose el 'raro' ppff!

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  7. Es bipolar de seguro XD awww, Aless me estoy leyendo de poco a poco los capítulos como prometí :)
    A ver si lees mi comentario :)

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