Las quiero y gracias por leer!

Continué sola hacia la oficina de Jane, ese era un lugar seguro, la cabeza me vueltas a una velocidad de una ruleta rusa, en ese momento me dolía pensar y mi mente trabajaba como una máquina. Lo que había sucedido en el estacionamiento me generaba cientos de preguntas. Tuve suerte que esa sala estuviera vacía me dirigí a una silla y me instalé rápidamente en ella. Jane estaba tan entretenida en lo suyo que no notó mi presencia. Cuando ella me miro su rostro marcó una mueca de espanto.
-Madison… ¿Te encuentras bien? –su voz retumbó en mi cabeza, el tono de tu voz parecía alarmado. No me atreví a levantar la cabeza. -¿Te sientes débil?
-Si, Jane. –Murmuré mientras sentía latir mi cabeza como una bomba de tiempo no tardaría en explotar.
No tuve que suponer que Jane intentaba hacer algo por tomarme del brazo y sacarme de ahí.
-¿Puedes caminar? –Preguntó preocupada.
-Sí. –Susurré, unas nauseas se apoderaron de mí rápidamente, seguramente me llevaría a un doctor y no quiero hacer una escenita, porque odio los hospitales y los doctores. –Solo necesito un poco de aire.
Jane se comenzaba a poner algo nerviosa rodeó su brazo en mi cintura y puso mi brazo en su hombro. Yo me apoyé pesadamente en su frágil cuerpo.
Despacio comenzamos a salir del estudio y quedamos justo en el estacionamiento.
-¿Me dejas sentarme un momento, por favor? –Le pedí me recargué en uno de los coches del equipo. –Déjame aquí, no te preocupes ya se me pasará. El mareo no cedía en absoluto. Apoyé mi cabeza en una parte fría, mi cuerpo comenzaba a temblar del frio incontrolable que sentía.
-Vaya que te has puesto mal, tienes que ir con un doctor. –Jane estaba un poco nerviosa.
-¿Madison? –No, no, no, ¡No! Su voz. -¿Qué le sucede? –Le preguntó a Jane.
-No sé, entro a mi oficina y no estaba bien. Está ardiendo.
-Madison ¿Te sientes bien? –Preguntó preocupado.
-No. –Contesté tajante. –Vete. –El se rió ante mi respuesta, parecía disfrutar un poco de mi estado.
-Quiere que la deje aquí sola, cree que se le va a pasar sólo con el aire. Pero hay que llevarla con un doctor. –Afirmó Jane.
-No te preocupes, yo me encargo del asunto, la llevaré al médico. –Quería discutir y decirles que me dejaran sola, pero mi malestar era tan grande que comenzaba a perder el control de mi cuerpo. De pronto sentí el brazo de Bill posándose en mi cintura, nunca había hecho tanto contacto con él y mi brazo lo colocó en su hombro prácticamente lo estaba abrazando. Comenzamos a caminar, me llevó hasta la puerta del copiloto de su flamante auto.
-¡Déjame! –Le ordené.
-Tenemos que ir con un medico. –Su voz estaba llena de paciencia.
-¡Déjame de nuevo donde estaba! No quiero ir a un hospital. –Protesté. Mis reclamos no parecían funcionar, no podía poner un poco de resistencia mi cuerpo estaba totalmente débil.
-¿Le tienes miedo a los doctores? –Pareció algo divertido, No le contesté, permanecí con los ojos cerrados. Luchando contra las nauseas con todas mis fuerzas.
Permanecí quieta sin hablar todo el trayecto hacia uno le los lugares que más aborrecía en el mundo. Un hospital, siempre cuidé de mi salud, para evitar este tipo de incidentes. Me bajó del auto por el pasillo de urgencias una enfermera se acercó a nosotros.
-Tiene mucha temperatura. –Explicó Bill. Abrí los ojos estudiando ese horrible lugar, tenían el típico color verde pistache que odiaba y ese olor tan espantoso típico del lugar. Automáticamente me hicieron pasar a un consultorio, yo no podía creer que estuviera en ese lugar enferma.
-Bien, Madison, con esto te sentirás un poco mejor. –Dijo mientras me colocaba una vendita en la vena, ya que me inyectaron directamente ahí para que la temperatura bajara de golpe. –Es solo una infección de garganta que pudimos haber prevenido. –Dijo el médico, con toda honestidad. –Quédate recostada unos minutos, mientras esperamos el efecto del medicamento. Para que puedas irte a descansar.
-Entonces… solo es una infección de garganta. –Pregunto Bill que estaba muy atento a mi situación.
-Así, es en unas horas se convertirá en un fuerte gripe, pero estará totalmente controlado. –Bill le agradeció al hombre de la bata blanca. –Bueno, lo mejor es que ya te atendiste, regreso en media hora para darte los medicamentos que tomaras después. –Salió del consultorio. Y ahí estaba yo… en esa camilla de color café esperando a que el medicamento hiciera efecto en mi organismo, Bill estaba justo enfrente sentado con los brazos cruzados simplemente observándome. Cerré por un momento los ojos para descansar un poco.
-Tengo que admitir que me asustaste un poco. –Su voz reflejaba algo de vergüenza al confesarme. Continué con los ojos cerrados pero el medicamento ya comenzaba a hacerme efecto y me sentía algo mejor. –Creí que estabas mal.
-Como si supieras, de estas cosas. –Dije sin pensar.
-Creo saber que se siente estar verdaderamente enfermo. –Me sentí mal por haber hecho un comentario tan estúpido, pero el después sonrió.
-Creo que ya me siento mejor. –Dije mientras me incorporé lentamente.
-Vamos con el médico. –Contestó Bill Me baje de la camilla de un saltito y caminamos los dos hacia otro consultorio.
-Tomaras estas píldoras cada ocho horas, por una semana, y este jarabe cada doce horas, Tomas abundantes líquidos y sopas, son excelentes descongestionantes. Pero tienes que reposar este fin de semana. –Lo miré espantada.
-¿No puedo viajar? –el sujeto negó con la cabeza.
-Tu temperatura subió mucho, lo mejor es esperar y que descanses unos días. –Me desanimé al instante, mi viaje estaba cancelado. Le dimos ambos las gracias al médico.
-Madison ¿Dónde vives? –Sentí un poco de nervios.
-No te preocupes, Regresemos al estudio a trabajar. –El me fulmino con la mirada.
-¡Claro que no! Te llevaré a tu casa y me aseguraré que estés bien hoy.
No daba crédito a lo que estaba sucediendo en ese momento.
Hola!C: Soy Kaulitz_alienn.. creo que nunca habia comentado aqui! hehe tu fic! wow me encanta cada vez mas!:DD Diario entro aqui a tu blog para inspeccionar si ya subiste nuevo capi!:DD hehe igual te deseo un muy feliz dia de san valentin!:DD Chaau!
ResponderEliminarHola otra vez! ahora sabes kien soy :) Pobre Jane se asustó de verla en ese estado y Billito se paso de amable al llevarla a ke la diagnosticara y medicara un doctor, solo una angina y gripe pero los sintomas son HORRIBLES!Si lo sabre!! Y la va a acercar a su kasa afghsafghsa :) Kada vez me ATRAPA MAS TU FIC!! kuidate noely ♥
ResponderEliminarhhhhhhhhhhhhhhaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! O.o
ResponderEliminarme encantaaaaaaa!!!
por dios quiero seguir leyendo!
que bien se a portado bill!!
por dioos!!!
si es que es un sol! haha
pero no podrá viajar a rusia u_u
pobrecita..
He subido un nuevo capi! espero que pases a leer! :)
Wowo! Seguilaaaa :D
ResponderEliminar*W* que lindo se está
portando ahora Bill <3
ya me hago una idea de lo
que va a tratar en si tu fic :)
Seguila lo mas pronto posible C:
Besos! ^^
Dios odio cuando no hay mas que leer, quedo demasiado buena la fic, en serio me encanta :)
ResponderEliminarOhhhhhh! me dará un algo, es que no puedo creer que ppfff! se haya puesto tan mal && el Billo haya llegado al rescate && la llevara a un hospital!:DDDDDDDDD
ResponderEliminarAWWWW lindo, lindo. Me encantó ♥
ResponderEliminarYa está saliendo el verdadero Bill, y me gusta. Pobre mad creí que tenia algo más grabe, afortunadamente sólo es una gripe.
Ahora voy a seguir leyendo. :)