Tenia toda la intencion se subir capi ayer, pero me fuí a la playa con mi novio... y pasamos un dia excelente... y llegue muy cansada las quiero. Les dejo una foto...
bueno las dejo leer! :D
Por supuesto que mi mente tenia preguntas… muchísimas, creo que era el momento de saber por qué la actitud de Bill era tan extraña. Pero una parte de mi sentía una vergüenza enorme, cuando Bill se porta indiferente es algo que me pone ansiosa, al grado de saber qué es lo verdaderamente pasa por su cabeza, y no me gustaba sentir esa sensación de rechazo. A lo mejor le daba más importancia de la que debería darle, pero cuando su comportamiento conmigo cambia, para mi es la persona más perfecta del mundo, prácticamente mi salvador, ya sé que exagero pero la tranquilidad que me dan sus ojos es inexplicable. Desde que Matt estaba a mi lado no me sentía así. Un estornudo mío hizo que mi mente deje de trabajar.
-Creo que la gripe está comenzando a hacerse presente. –Me sonrió de lado, ese gesto hizo que me mi piel se erizara.
-Es lo más seguro. –El se levantó de la silla y estudió la cocina entera.
-¿Dónde tienen los vasos? –Reí un poco ante su pregunta inocente.
-En la segunda puerta de la derecha. –El sacó un vasito y se fue a la nevera sin preguntar y sirvió un poco de agua. Mientras yo lo observaba sin perderme ni un solo detalle de sus movimientos, tomó la pequeña bolsa de papel y sacó el frasquito que contenía uno de mis medicamentos.
-Son las tres, creo que el próximo te toca a las once. Vamos tómala. –Me puso la pequeña pastilla en una mano y con la otra me tendió el vaso con agua, sin discutir me la tomé. No comprendía su expresión, parecía estar disfrutando ese momento, asenté el vaso en la meseta.
-¿Me puedes hacer un favor? –Le pedí después de ordenar mis ideas. Su rostro cambió y llenó de seriedad.
-Eso depende…
-No es mucho. –Afirmé. El me miró poniendo toda su atención en mí.
-Solo me preguntaba… que la próxima vez que dejes de hablarme me digas, para estar lista, por mi propio bien. –No vi la expresión de su mirada, ya que me entró una tremenda vergüenza pude sentir como la sangre me subía a la cabeza y la temperatura aumentaba en mi rostro.
-Creo que es lo más justo para ambos. –Pude escuchar como dejaba salir una risita.
-Gracias.
-En ese caso… ¿Dejaras que me quede acompañarte? –Por fin lo miré a los ojos.
-Con una condición. –Alzó una ceja. –Que me respondas las cientos de preguntas que me comen la mente.
-Por supuesto. –No pareció muy convencido aunque sus palabras fueron lo contrario.
-Sígueme. –La verdad necesitaba recostarme, no podía mas estar sentada en la cocina, así que iría a mí recamara, cosa que no me parecía bien, porque era mi espacio personal y así. Pero al fin Bill me daría todas las respuestas de su comportamiento. Subimos las escaleras sin hablarnos. Al entrar a mi habitación quité almohadas y acomodé un poco el desorden que había hecho el ponerme la pijama. El se sentó en un lado de mi cama, en el mismo lugar donde lo hacía en mis sueños, eso hizo que sintiera lago de escalofríos. Me acosté y me tapé hasta los hombros con la sabana.
-Antes que comiencen tus preguntas. –Dijo rompiendo el silencio. –Después quiero que respondas las mías. –Sonrió de una manera familiar, traté no concentrarme tanto en eso. Y comenzar con el interrogatorio.
-Eh, ¿Por qué estás aquí? –El desvió si mirada de la mía y se puso prácticamente nervioso.
-Por que te vi mal y lo mejor era llevarte con un doctor. –Esa era una respuesta a mi pregunta, pero no era lo que yo quería, pero estaba demasiado nervioso al contestarme.
-Okey. –Dije tratando de hacerme a entender mejor. ¿Por qué me ignorabas y ahora todo lo contrario? –Su rostro quedo serio, lleno de incomodidad y por primera vez pude verlo lleno de frustración.
-No te quería cerca de mí… al principio… ¿Segura que quieres saber? -Su respuesta me llenó de asombro, el aire me comenzaba a faltar.
-Si, Bill. –Dije convencida y firme el pensó un poco antes de hablar.
-Tú no recuerdas, pero te vi cantar en un bar. Para mi fuiste una diosa invocada desde mi mundo imaginario. Eras perfecta, no sé si me mirabas, pero pude sentir tu mirada fijamente con la mía. –Sentí mi corazón detenerse, las manos comenzaron a sudarme en ese momento y mi corazón se estaba volviendo loco. –No sé porque, pero bajaste del escenario deshecha, pude verlo en tu rostro, Tom también había quedado impresionado contigo, a tal grado que quería irte a buscar, hiciste que yo sintiera celos, un sentimiento que nunca le había tenido a mi hermano. Yo también quería correr hacia dónde estabas. Mi corazón... –Al momento de decir eso su voz se apagó. – Prácticamente me ordenó… pero le debo tanto a Tom, el es mi mejor amigo, mi otra mitad y al verlo también interesado en ti, hizo que no tuviera más remedio. –Comencé a temblar, recordé su mirada esa noche, el había hecho que la voz en mi saliera a flote, de pronto recordé que antes de entrar al baño vi a dos personas… Eran Bill y Tom todo coincidía. –Justo antes de eso, David nos dijo que quería que tú trabajaras con nosotros, cosa que me emocionó porque trabajaríamos juntos… pero todo cambió al salir del lugar.
-Tom, me confesó que eras el tipo de chica que el andaba buscando, eras la ideal y que esperaba con ansias que aceptaras la propuesta del trabajo. Lo veía tan emocionado, que lo mejor que se me pudo ocurrir fue hacerme a un lado y calmar los miles de sentimientos que inspirabas en mí. Como era de suponerse aceptaste el trabajo y mi único escudo, fue reaccionar como un estúpido y alejarte de mí y hacerme convencer que era mejor así.-Buscó con la mirada mi rostro asombrado ante sus recuerdos. –Tratar de ignorarte, era algo que me frustraba de muchas maneras. Moría de envidia al ver como Tom y tú platicaban, en ocasiones él trató de convencerme de mil maneras que intentara acercarme a ti, pero no podía aunque mi corazón me lo pedía a gritos. Días después, Tom me confesó que no estabas interesada en él… y no se pero creí que era el momento justo para poder arreglar las cosas contigo. –Se detuvo un momento y miró sus manos completamente apenado. –Debiste creer que estaba loco.
-Claro que lo creí. –Contesté. –Pero no comprendía el motivo ¿Cómo podías odiarme con tanta rapidez? Creo ya saber por qué.
-Aunque el todavía está muy interesado se resignó, me cansé de alejarme de ti Madison. Y ahora voy a hacer lo que mi corazón me diga.
Nuestras miradas se encontraron nuevamente. Los ojos de Bill tenían una mirada sorprendentemente tierna… justamente como en mis sueños.
Awwww morí con lo último :) es demasiado tierno, me gustó mucho el capítulo
ResponderEliminarwaw!!! pero que bonito por favor!!!
ResponderEliminarbill estaba mal por que tom quería a madison y claro el como hermnao pequeño le dio via libre a tom..pero madison esta enamorada de bill! y entonces ahora ya todo estará bien! no¿?
me ha encantado el capi! es muuuuy tierno! dios! me encanta! hahaha
PD: he subido nuevos capis! espero que pases a leer! cuidate :)
¡Te voy a matar! ¿Porqueno me avisaste que subiste capítulo. Ya te dije que leo tu fic ¡Y tampoco leíste el capítulo! ¬¬'
ResponderEliminarME DA UN ATAQUE!! ppff! es que estoy llorando! NO LO PUEDO CREER! es que luego de todo, ppfff!, a Tom tmbn le interesaba ella, pero ppff! ella nada que ver! pero si que le interesa Bill, es mas misterioso para ella!:DDD es tan genial!:DD aww! adoro tu fic!!!
ResponderEliminarNOOOOOOOOOO esa era la razón de su extraño komportamiento??? Le dejaba el kamino libre al trenzudo??? Pero si ÉL la kiere... ke muchachito inseguro este Billito !! aaawww ADOREEE EL kpi!! sigo leyendo noely ♥
ResponderEliminarAWWWW, no no. He muerto.
ResponderEliminarQue bonito, awww. Awwww. No sé que decir, realmente me ha conmovido. Lo ha hecho por su hermano, aww, no no. Ahora solo puedo pensar en lo que sigue.
Pero como ya me tengo que arreglar para las practicas, tendré que esperar hasta que llegue o tenga tiempo libre D:::
Saludos, Ales, me encanta tu fic.