martes, 7 de febrero de 2012

Capitulo 9 ~Primera visita~




Caminé rápidamente hacía la entrada, Tom no se fue hasta verme abrir la puerta de mi casa, le hice un gesto de adiós con la mano.
-¡Ya vine! -Dije mientras cruzaba la puerta. Frank estaba en el escritorio de la sala trabajando. Me acerqué a su lado para saludarlo con un beso en la mejilla.
-Hola cariño, ¿Cómo estuvo el trabajo? -Suspiré y me aventé en el sofá de junto.
-Bien, ya vamos a terminar las canciones, todo tranquilo. –El se bajó los lentes para mirarme mejor.
-¿Ese Bill ya se está comportando? –Yo abrí los ojos sorprendida.
-De seguro mamá ya te conto… -El rió y asintió amorosamente. –Pues, no me trata ni bien ni mal, simplemente soy como una desconocida para él.
-¿No ha vuelto a ser grosero contigo? –Yo negué sonriendo, ya nunca vi a Frank como un padrastro, si no como a un amigo.
-Antes de venir platiqué con su hermano gemelo Tom. –El curvó los labios haciendo una mueca de sorpresa.
-Tom. –Dijo con voz cantarina y alzando las cejas repetidas ocasiones.
-Frank, no estoy para bromas, pero Tom me contó que no le caigo mal a Bill, simplemente, él estaba acostumbrado a componer solo y… -Volvió a interrumpirme, pero ahora con voz burlona.
-Bill. –Continuó molestando, hasta sentarse a junto a mí en el sofá.
-¡Basta! –Dije riéndome. Me tomó de la mano y jugó con mi cabello.
-Me da gusto que lo disfrutes Madison, estoy contento por ti, sabes que yo te apoyaré siempre en lo que tú quieras. –Me levanté un poco más para llegar a su altura y le di un abrazo.
-Te quiero Frank. – Lo abrace.
-Yo a ti pequeña, tu madre te está esperando en la cocina. –Me levanté y caminé por el pasillo hasta cruzar la puerta y me asomé, mi madre enseguida notó mi presencia en la cocina.
-Buenas noches cariño. –Me saludó mi mamá alegre. –Luces cansada. –Caminé a rastras hasta donde se encontraba y le di un beso en la mejilla.
-Lo estoy, lo bueno que mañana es sábado y podré dormir un poco más. –Ella sonrió de oreja a oreja.
-¿Qué te parece si vamos de compras mañana? –Yo sonreí me encantaba la idea, mi vida se comenzaba a acomodar poco a poco, pero la ausencia aún estaba presente, al pensar en eso me comencé a poner algo ansiosa.
-Me parece perfecto. Bueno mami. –Comencé a despedirme. –Me iré a descansar para no dormirme mañana en algún aparador. –Ella me miró sonriendo.
-Entonces si es así, es mejor que descanses… pero a todo esto ¿No quieres comer algo antes de dormir? –Negué con la cabeza.
-Gracias, pero antes de venir tomé café con galletas. –Bostecé.
-Si es así… ya puedes ir a descansar. –Me despedí de mi madre de nuevo pero solamente alcé la mano. Subí las escaleras y camine por el pasillo con toda la pereza del mundo. Encendí la luz de mi habitación, y me fui a cambiar para ponerme una pijama, sentí una corriente fría, así que cerré la ventana. Comencé a colocar a un lado todas las almohadas y me acomodé para dormir, sin antes reflexionar.
Hoy había sido muy tranquilo como los últimos días, había pasado un tiempo agradable con Tom, pero hasta ahí… para mí la situación no daría para más por que no podía, pero por una parte me sentía aliviada ya que después de todo no le caía mal a Bill… así lo mejor era cambiar mi actitud hacía el, para que no lo hiciera sentir incomodo, si creo que eso sería lo mejor para que nuestra relación de trabajo sea más sencilla, por fin pude cerrar los ojos…

Esta vez yo fui la primera en saludar…
-Buenas noches. –El sonrió al instante.
-Buenas noches Madison. –Se sentó en la orilla de mi cama, mientras yo continuaba acostada.
-Creí que no volvería a soñar contigo. –Me enseñó su dentadura perfecta.
-Quería dejarte descansar un poco de mí, sé que no soy tu persona favorita. –Yo negué con la cabeza.
-Te equivocas, eso es lo que yo pensaba pero Tom me lo aclaró todo, sería incapaz te interferir en tu trabajo. –El se mantuvo en silencio.
-Eso lo sé. Pero no me refería a trabajo. –Desvió la mirada.
-¿No? –El negó. -¿Entonces?
-No lo sé… simplemente no quiero que pienses en cosas sin sentido. Tú no me has hecho nada malo. –Definitivamente este Bill era el que prefería mil veces.
-Eres muy afortunado. –Mi voz se apagó un poco.
-¿Eso crees? –Asentí. -¿Me explicas?
-Tienes un hermano que te ama, por lo menos es algo cercano.
-Lo sé –Miró hacia el techo. -¿Pero sabes? A veces hay que pagar multas, por todo lo que la vida te da. –Sabía que no tardaría en despertar.
-¿Me explicarás cuando tengamos más tiempo?
-Eso espero…
-Desperté.

Este era el sueño mas vivido que había tenido, aunque me odiaba a mi misma por estar soñando esas cosas… pero esta vez, al despertarme cayeron a mí, preguntas que no tenían explicación alguna… El me decía que era más real de lo que creía y lo que más me dejó sorprendida. ¿Qué deuda tenía él con su hermano?
Estaba comenzando a sentir miedo de mi misma, era ridículo todo lo que mis sueños influían en mi vida, las preguntas que me hacía, y las cosas sin sentido que sacaba de mi subconsciente cuando estaba en estado de cansancio extremo, a veces sentía algo de vergüenza por el simple hecho de soñar con Bill.
Mi fin de semana estuvo tranquilo, salir de compras con mamá fue de lo más divertido… me había comprado ropa nueva, ya que según ella tenía mucho tiempo que no invertía su dinero en mi, fuimos al salón y había decidido dejar de ser rubia, así que me teñí el cabello de un color chocolate, a mi mamá y a Frank les gustó el cambio y a mí me encantaba.
El domingo, me levanté temprano, extrañando a Matt más que nunca, las lagrimas descendían desde mis mejillas, el cielo estaba nublado señal de que hoy no sería un día fácil. Los domingos eran los días que prácticamente Matt y yo nos la pasábamos todo el día juntos, ya que a veces los sábados en las noches él se quedaba a dormir conmigo. Pero mi necesidad de sentirme cerca de él era tanta, que decidí hacer algo que nunca había imaginado. Me arreglé y bajé las escaleras, seguramente Frank y Mamá aun dormían.
Tomé el autobús, hasta llegar las afueras de la ciudad. Al llegar sentí escalofríos, caminando por el pasto recién cortado, intentando buscarlo, solo una vez había ido a ese lugar, solamente una vez.

Me senté enfrente de esa placa de mármol, sabiendo que debajo de mis pies descansaban sus restos.
-Hola. –Dije con algo de miedo. –Sé que no soy una buena novia y no he venido a visitarte, pero hoy me haces mucha falta. –Mi llanto comenzaba a que mi respiración se acelerara. –Hubiera dado la vida, para que me diera el tiempo para despedirme de ti, pero te fuiste tan de repente. –Me quedé callada unos segundos.
-Yo sé que nunca me hubieras dejado, yo sé que me amabas con todas tus fuerzas. Pero mi amor por ti es tanto, que no se qué hacer con él, si no estás conmigo. –Toqué la tabla de mármol y pasé mis dedos por encima de su nombre.
-No me siento preparada para dejarte ir. –Me limpié las lágrimas de mi rostro. Y sonreí con muchísimo dolor. -¿Sabes? Trabajo componiendo, pero lo hago para mantenerte en mi memoria, porque es lo que te hubiese gustado. Mi vida, es completamente diferente en tu ausencia, mis noches no son las mismas incluso mis sueños.-Alcé la mirada. -Dame una razón para irme contigo y así estar juntos. Eso es lo que más anhelo en este momento… Estar contigo.
Me recosté sobre el pasto húmedo, sumergida en los recuerdos y el llanto.
-Madison. –Abrí los ojos la madre de Matt me miraba con ternura. Me levanté lentamente y de nuevo volví a sollozar y la abracé con todas mis fuerzas.
-Lo extraño, esto me está consumiendo poco a poco. –Ella sollozó junto conmigo.
-Solo se nos adelantó, nadie tiene la vida comprada, el no hubiera querido verte así.
-Pe…pero que hago con todo el amor que le tengo, me cuesta mucho. –Me limpió una lágrima.
-Nuestra vida continúa. – Ella se despegó de mí y dejó una flor a un costado de la placa de su hijo. –Nos mudaremos.
-¿Qué? –Sentí como se me oprimía el pecho.
-Tú sabes que Brooke, se irá a Rusia a estudiar Danza. –Eso lo sabía perfectamente, pero tan pronto… Ella entraría a la academia hasta que terminara el verano. –Nos iremos mañana.
-Pero… porque ella no me lo ha dicho. –Me miró.
-Ella esperaba el momento preciso, te veía satisfecha con tu trabajo que no quería hacerte pasar un mal momento. Pero ya está decidido. –Era inevitable. Brooke es mi mejor amiga y estaba feliz porque era su sueño, pero en estas circunstancias, era un golpe para mí.
-Mi esposo y ella se fueron este fin de semana para buscar un departamento donde vivir. –Esto iba demasiado rápido. –Regresan en unas horas. –Me quedé en silencio, definitivamente los extrañaría, más a mi amiga que nada, teníamos en común muchas cosas, incluso la ausencia de Matt pero no había marcha atrás.
-La extrañaré y a ustedes también.
-Siempre estaré en deuda contigo Madison, Por ser especial para mis hijos, y para mí también. –sonreí. Miré la hora, había salido sin avisar.
-Creo que ya es tiempo de irme, mi madre debe de estar preocupada. –Comencé a caminar.
-Dile que le mando saludos. –Asentí.
-Y a usted, dígale a Brooke que pasaré a verla después de clases. –También asintió. Caminé rápidamente hacia la salida de ese lugar, sentía un escalofrío bastante incómodo. Me senté en la banca esperando que pase el autobús.
Esto había cambiado su rumbo, por lo menos, cuando sintiera su ausencia sabía que Matt estaba presente, pero nunca regresaría a ese lugar, porque sentía que su presencia estaba en este mundo.

2 comentarios:

  1. Hay si supiera que Matt esta en Bill...hay me encanta pero no se me apena la historia, aunque creo que a cualquiera le apenaria es obvio perder a alguien que uno ama. Y yo que me siento sin amor

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  2. Hasta aqui me quedé hoy. Tengo tarea.

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